Brasil: imputan al padrastro de una adolescente asesinada en el primer caso de vicaricidio en Rio Grande do Sul

La Policía Civil de Rio Grande do Sul formalizó la primera imputación por vicaricidio en la historia del estado, delito incorporado al Código Penal brasileño en abril de 2026. El caso involucra el asesinato de Carla Giovana Siqueira Duarte, una adolescente de 15 años, ocurrido el 10 de mayo en la localidad de Garruchos.

El detenido es Jackson Machado Borges, de 35 años, padrastro de la víctima. Según el expediente policial, el hombre no aceptaba la separación de su expareja y sospechaba, sin fundamento, que ella había iniciado una nueva relación. Horas antes del crimen, le envió mensajes recriminándole una supuesta infidelidad, mientras le decía que los menores estaban durmiendo.

Las cámaras de vigilancia registraron que el acusado sustrajo un vehículo oficial del municipio para volver a la vivienda familiar, donde ya habría cometido el homicidio. Luego retiró a sus dos hijos biológicos del lugar y prendió fuego a la casa con el cuerpo de Carla adentro.

Tras su captura, las autoridades señalaron los motivos que habría admitido el propio imputado: «En el momento de su detención, en ese tenso instante posterior a su captura, le dijo a la policía que había matado a la menor, su hijastra, para vengarse de su madre, su expareja, porque se había enterado de que ella tenía otra relación».

El vicaricidio es el asesinato de un hijo, padre, dependiente o persona cercana a una mujer con el propósito de causarle sufrimiento, castigo o control psicológico. La figura penal, incorporada al código brasileño en abril de 2026, establece penas de entre 20 y 40 años de prisión y clasifica el delito como crimen atroz. Por el principio de irretroactividad, casos anteriores no podrán recibir esta calificación.

La madre de la víctima, identificada como Greice, recordó que su hija consideraba al acusado su verdadero padre, ya que la había criado desde los 5 años. Entre el dolor, expresó: «La extraño todos los días. Le pregunto a Dios: ¿por qué no a mí? Tenía todo un futuro por delante. Era amable, dulce, una gran compañera. Daría cualquier cosa por estar en su lugar. Él le arrebató su futuro sin motivo alguno, porque estaba convencido de que yo tenía otra relación».

La Defensoría Pública de Rio Grande do Sul asumió la defensa de Borges, aunque informó que no hará declaraciones públicas sobre la estrategia a seguir en esta etapa del proceso.

Con informacion de Misiones Online.