La conquista de la UEFA Champions League por parte del Paris Saint-Germain desató una noche de caos en Francia. Los festejos de los hinchas terminaron en enfrentamientos con la policía, incendios de vehículos y escenas de vandalismo en zonas emblemáticas de París como los Campos Elíseos y los alrededores de la Torre Eiffel.
El Ministerio del Interior había desplegado 22.000 efectivos en todo el país —8.000 solo en el área metropolitana de la capital— pero la violencia igualmente se extendió por distintos puntos neurálgicos. Las fuerzas de seguridad recurrieron a gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para dispersar a las multitudes.
Al cierre del balance oficial, las detenciones superaron las 780 a nivel nacional, de las cuales 480 se registraron en París. Ese número representa un aumento del 32% respecto al año anterior. Entre los heridos —más de 200 en total— se contaron 57 policías y ocho civiles en estado grave, algunos por agresiones con armas blancas y otros por atropellamientos.
La muerte más trágica de la madrugada fue la de un joven de 24 años que perdió la vida al chocar su moto contra los bloques de hormigón de la circunvalación de Porte Maillot.
Ante las críticas de la oposición —en particular de sectores de ultraderecha que acusaron al gobierno de inacción—, el ministro del Interior defendió el operativo y sostuvo que «en general la situación ha estado bajo control», aunque calificó los episodios violentos como «absolutamente inaceptables».
La agenda del club continúa con una marcha de los jugadores campeones por el Campo de Marte, donde se esperan 100.000 hinchas custodiados por 6.000 agentes. Luego, el plantel será recibido en el Palacio del Elíseo por el presidente Emmanuel Macron, y se prevé un homenaje en el estadio Parque de los Príncipes.
Con informacion de Misiones Online.