Si la represa Corpus se concreta, una porción de su valor debe destinarse a fortalecer el sistema eléctrico de Misiones y aliviar las tarifas que pagan hogares e industrias. Así lo sostuvo Enrique Guardo, director de Gestión de la Comisión Mixta del Río Paraná (COMIP), en línea con lo que reclamó el diputado Carlos Rovira, quien pidió que al menos el 30% de la energía generada quede para los misioneros.
Guardo señaló que para lograr ese objetivo es imprescindible el compromiso de la provincia en el refuerzo del tendido eléctrico, lo que permitiría reducir el VAD (Valor Agregado de Distribución), uno de los componentes que más incide en la factura del servicio.
«El VAD se dispara cuando faltan obras. Cuando una línea queda chica para la demanda. Cuando hay más pérdidas de las que debería. Cuando las cooperativas trabajan al límite», explicó Guardo.
El funcionario también señaló que el VAD se encarece «cuando, para sostener zonas críticas, no queda otra que prender motores diésel, que evitan un colapso mayor en picos de consumo o ante fallas, pero cuestan caro en combustible y mantenimiento. Son emergencia, no infraestructura».
Este planteo se enmarca en una discusión más amplia sobre por qué Misiones, pese a tener generación hidroeléctrica a pocos kilómetros, no goza de tarifas más bajas. El costo final del servicio no depende únicamente de la generación: también intervienen la distribución, el mantenimiento de redes, la operación de las cooperativas y la carga impositiva.
Guardo apuntó que Corpus podría traducirse en mejor calidad de servicio y una boleta más accesible, pero solo si se establecen condiciones claras desde el inicio. «Que el valor de Corpus no pase de largo: que vuelva a Misiones en obras, mejor servicio, menos emergencia y menor costo de distribución», insistió.
Como antecedente, el funcionario mencionó a Yacyretá, cuyo impacto en el sistema provincial se materializó en obras concretas como los tendidos en 33 kV entre San Vicente y El Soberbio (45 km) y entre San Vicente y San Pedro (70 km). Para Guardo, Corpus debería seguir ese camino, pero con mayor escala y con una condición definida de antemano.
«Corpus debe ser la continuidad de Yacyretá, pero con más escala y con una condición clara definida previamente: que una parte de su valor quede atada al sistema eléctrico misionero. Para esto es imprescindible que los misioneros se involucren en el proyecto», afirmó.
El mecanismo que propone es directo: invertir en red para reducir fallas, bajar el gasto en emergencias y, con eso, aliviar el costo de sostener el sistema. «La condición, entonces, es clara: redes y estaciones para zonas críticas. Mejor calidad del servicio. Y, con el tiempo, un VAD más bajo. No es mágico, pero sí posible», resumió Guardo.
El debate sobre Corpus también tiene una dimensión generacional. Según el censo de 2022, el 53,6% de los misioneros tiene menos de 30 años y casi 7 de cada 10 son menores de 40, lo que significa que la mayoría no participó del plebiscito del 14 de abril de 1996, cuando la provincia votó por el No a la construcción de la represa.
Con informacion de Misiones Online.