Misiones tiene en marcha uno de los proyectos ambientales y financieros más ambiciosos de su historia. La provincia logró la certificación internacional del sistema Verra, que reconoció la reducción de 13,1 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente entre 2017 y 2022, producto de las políticas de protección de la Selva Paranaense. Sobre esa base, el gobierno provincial avanzará en la emisión de un Bono Verde propio, con el respaldo formal de la administración nacional.
El acompañamiento del Gobierno de Javier Milei al proceso fue acordado en el marco de las conversaciones políticas de la semana. Carlos Rovira mantuvo comunicaciones telefónicas con el canciller Pablo Quirno, quien comprometió el apoyo de la Nación. El compromiso quedó ratificado este jueves en una reunión con el ministro del Interior, Diego Santilli.
El día anterior, durante la reunión política previa a la sesión de la Cámara de Representantes, Rovira había destacado la importancia de la certificación obtenida y anticipado que había negociaciones en curso a nivel nacional.
Los bonos verdes son instrumentos financieros vinculados a proyectos de sostenibilidad ambiental. En el caso de Misiones, el activo central es la capacidad demostrada de conservar bosques que capturan carbono y evitan emisiones. La certificación de Verra permite cuantificar ese beneficio y convertirlo en créditos negociables en mercados especializados, a los que acceden empresas, fondos de inversión y organismos internacionales para compensar sus propias emisiones o financiar iniciativas climáticas.
Contar tanto con la certificación internacional como con el aval institucional del Estado nacional es el paso necesario para que Misiones pueda posicionar esos créditos en el exterior. La estrategia provincial apunta a que los recursos generados regresen a la provincia y financien conservación, monitoreo satelital, control ambiental, producción sustentable e infraestructura.
El Bono Verde y la certificación de Verra integran una agenda más amplia que Rovira presentó como eje del nuevo modelo de desarrollo provincial. En ese esquema también figuran el Escudo Satelital para el monitoreo permanente de la selva y herramientas de trazabilidad para la producción yerbatera.
Detrás de la iniciativa hay un reclamo que Misiones sostiene desde hace décadas: la provincia protege más del 50 por ciento de la biodiversidad del país y alberga una de las mayores extensiones remanentes de Selva Atlántica del continente, sin recibir hasta ahora una compensación proporcional por ese esfuerzo. Si el proceso avanza según lo previsto, Misiones podría ubicarse entre las primeras jurisdicciones de América Latina en combinar certificación internacional, respaldo nacional y emisión de instrumentos financieros basados en la conservación de bosques nativos.
Con informacion de Misiones Online.