Cristian Pedersen, piloto de motocross e instructor de conducción urbana, lleva adelante un proyecto para que el stunt sea reconocido oficialmente como deporte extremo en Argentina. En diálogo con este medio, dejó en claro que la disciplina nada tiene que ver con las acrobacias que algunos jóvenes realizan en avenidas y la Costanera de Posadas, prácticas que calificó de ilegales y que generan quejas de vecinos.
«El stunt todavía acá en lo que es Argentina y esta zona no es tan reconocido, nosotros le llamamos todavía como una disciplina, no como un deporte, y es el alma del proyecto de impulsar el reconocimiento de esta disciplina como un deporte extremo», explicó Pedersen.
El piloto subrayó que practicar stunt de manera correcta requiere casco, coderas y rodilleras, dado que las caídas y lesiones forman parte del riesgo inherente a cualquier deporte extremo.
El primer evento formal de stunt en Posadas se realizó el 17 de mayo en el autódromo Rosamonte, donde los participantes abonaron una cobertura médica y asistieron con su equipamiento completo. A partir de ese antecedente, Pedersen anunció que el autódromo destinará un día fijo semanal para la práctica: «Este sábado va a ser el primer día, podrán venir, abonar su seguro, su cobertura médica para que no tengan ningún tipo de problema, y practicarlo durante todo el día».
La disciplina incluye maniobras como el wheelie —levantar la rueda delantera— a las que luego se suman trucos de mayor dificultad. Pedersen señaló que hay jóvenes de Posadas, Ituzaingó y Alem con un nivel que les permitiría integrar un jurado en una futura competencia.
Sobre la relación con quienes hacen acrobacias en la calle, Pedersen fue directo: «Nuestra idea es erradicar esa malinterpretación de que el stunt es agarrar el escape y salir por la avenida o la Costanera a tirar corte y molestar a los vecinos, y no es así». Agregó que la semana pasada participó junto a jóvenes de una reunión con vecinos afectados, precisamente para dejar en claro que no respaldan esas prácticas.
El impulsor de la disciplina contó que invitaron a esos jóvenes a sumarse al proyecto, pero que la propuesta chocó con resistencias: «Ellos tienen un mensaje en el cual quieren todo libre. Quieren que nosotros no les cobremos el seguro médico, no quieren que les cobremos la entrada en un predio privado, o sea, quieren totalmente libre, y eso es inviable, es imposible».
«Lo que están haciendo hoy en la calle es totalmente ilegal, nosotros no vamos a avalar ningún punto de vista para que eso se haga en la calle», remarcó.
Pedersen trazó una comparación con otras disciplinas urbanas: así como los amantes de la bicicleta tienen el Bike Park, el objetivo es que los practicantes de stunt cuenten con un espacio propio y regulado.
Cerró con una reflexión sobre el daño que las conductas ilegales le generan a quienes sí quieren hacer las cosas bien: «Hay chicos que están haciendo cosas que están ensuciando a los que quieren hacer un deporte en un lugar acorde. Entendemos que la economía no es para todos, pero no por eso voy a salir a hacer un terrible desastre en la ciudad para que si no hago yo, no hace nadie».
Con informacion de Misiones Online.