La morosidad en los créditos de cadenas de electrodomésticos y proveedores no financieros alcanzó un récord histórico en Argentina: el 44,3% de los préstamos vigentes registra irregularidades en el pago de cuotas. El número representa un salto de más de 15 puntos porcentuales respecto a mediados del año pasado y consolida una tendencia que ronda el 45%.
En Misiones, los indicadores acompañan ese deterioro nacional. Carlos D’orazi, comerciante y referente del sector en Posadas, señaló que «la ciudad de Posadas nunca fue una isla en el contexto económico general» y precisó que «los índices de mora locales se sitúan actualmente en torno al 41%, apenas un poco por debajo de la media nacional». D’orazi calificó el escenario como «una situación jamás vista y verdaderamente preocupante por el impacto directo que tiene sobre las posibilidades de vender en cuotas».
Ricardo Wirz, empresario de Mobi Hogar, coincidió en que «la morosidad es una situación real que existe y que afecta principalmente a los créditos propios desarrollados por algunas cadenas nacionales». Agregó que «muchas familias encuentran límites estrictos en su capacidad de financiamiento actual, algo que se nota tanto en la falta de saldo disponible en las tarjetas de crédito como en las condiciones para acceder a los créditos financieros tradicionales».
Según D’orazi, ese volumen de incumplimiento presiona directamente sobre el costo del crédito. «Las entidades financieras que dan los préstamos personales para comprar artículos del hogar suben sus márgenes de cobertura para cuidarse de las cuentas que no van a poder cobrar», explicó. El resultado es que, aunque las condiciones macroeconómicas permitirían tasas cercanas al 40%, los créditos en el mostrador terminan con recargos que superan el 70% e incluso el 80%.
Detrás de la mora está la presión sobre los salarios: los ingresos fijos no acompañan el aumento sostenido de gastos como combustible, servicios públicos e impuestos, lo que achica mes a mes la capacidad de pago de las familias.
Pese a ese contexto, Wirz descartó una caída pronunciada en la demanda local y señaló que «las ventas de electrodomésticos se mantienen en niveles relativamente estables», aunque aclaró que «ahora el consumidor es mucho más cuidadoso a la hora de comprar. Las familias posadeñas buscan y comparan precios, siguen de cerca las promociones y aprovechan especialmente las compras en cuotas».
De cara a junio y julio, los comerciantes son optimistas. El cobro del aguinaldo, la demanda estacional de productos de calefacción y el interés por televisores y Smart TV de pantalla grande ante la proximidad del Mundial de Fútbol son los factores que el sector espera que impulsen las ventas en los próximos meses.
Con informacion de Primera Edicion.