Cecilia Britto advierte sobre el desgaste del oficialismo y diferencia la figura de Passalacqua

La ex parlamentaria del Mercosur y ex secretaria legislativa de la Cámara de Representantes de Misiones, Cecilia Britto, publicó un extenso artículo de opinión en el que analiza el momento político de la provincia. El texto, titulado «Algo Caducó, no sólo un nombre», plantea que Misiones atraviesa una transformación que ya no puede leerse desde las categorías tradicionales del poder provincial.

Para Britto, ese proceso implica el agotamiento de ciertas formas de representación política y una demanda social creciente de cercanía y renovación. Según sostuvo, el reemplazo de identidades históricas y la aparición de nuevos formatos electorales dentro del oficialismo no responden solo a razones estéticas o comunicacionales, sino que reflejan la percepción de que «una etapa política comenzó a agotarse».

La ex funcionaria —quien también se desempeñó como directora de Fiscalización de la Subsecretaría de Trabajo y publica semanalmente columnas en su propio sitio web— señaló que ese desgaste no proviene únicamente de la oposición, sino también del interior del propio oficialismo, donde a su entender empiezan a surgir dirigentes que buscan distanciarse de estructuras que describió como «cerradas, excesivamente verticales y alejadas de las nuevas demandas sociales».

Breitto indicó además que las elecciones de 2025 dejaron señales que van más allá del resultado legislativo y marcaron un cambio en las formas de legitimidad social. En ese marco, mencionó que distintos sondeos muestran un crecimiento de fuerzas opositoras como La Libertad Avanza y del espacio encabezado por Ramón Amarilla.

Sin embargo, la dirigente diferenció claramente al gobernador Hugo Passalacqua del resto de la estructura oficialista. Según expresó, Passalacqua construyó un vínculo distinto con la sociedad a partir de una gestión centrada en la cercanía territorial y el diálogo directo. «No solamente por sus niveles de imagen positiva, sino también porque es quien actualmente administra el Estado con una visión más empática y cercana a las demandas concretas de la sociedad», escribió.

En el artículo, Britto contrapone dos formas de ejercer el poder. Por un lado, cuestiona los esquemas sostenidos en lo que describió como «fotos semanales cuidadosamente armadas», orientadas a transmitir disciplinamiento político pero que, a su juicio, representan cada vez menos a una sociedad con nuevas urgencias. Por otro, destaca una lógica de gestión basada en recorridas territoriales, contacto con vecinos, comerciantes e intendentes, y políticas concretas de alivio económico.

Entre las medidas que mencionó figuran la asistencia financiera a municipios afectados por la caída de recursos nacionales, beneficios impositivos vinculados a billeteras virtuales, incrementos para jubilados y la presencia del gabinete provincial en localidades del interior.

La ex parlamentaria también se refirió al debate legislativo sobre herramientas financieras y posibles mecanismos de endeudamiento, y expresó preocupación por avanzar en ese camino sin una planificación integral explicitada previamente por el Poder Ejecutivo. Recordó además que la provincia mantiene compromisos pendientes vinculados a los bonos CEMIS y sigue bajo emergencia económica, por lo que consideró que «la prudencia financiera constituye una obligación política, institucional y también moral».

Hacia el cierre del artículo, Britto sostuvo que en Misiones comenzó a modificarse «la legitimidad social» sobre la que descansó durante años el esquema político provincial, y afirmó que cada vez más dirigentes y sectores expresan posiciones con mayor libertad. «Algo caducó. Y al mismo tiempo, algo empezó a gestarse», escribió.

En ese marco, concluyó que Passalacqua empieza a emerger «como la expresión más genuina de una etapa distinta», no desde «la imposición o el miedo», sino desde «la posibilidad de seguir cuidando el vínculo auténtico con los misioneros».

Con informacion de Misiones Online.