Carlos Dip, responsable del centro VTV Zaimán, cuestionó en declaraciones a LT17 Radio Provincia de Misiones los cambios que impulsa el Gobierno nacional para habilitar a talleres particulares y concesionarios a realizar la Verificación Técnica Vehicular.
Para Dip, la medida es «improcedente» y genera dudas sobre la imparcialidad del proceso. «Van a ser juez y parte», afirmó al referirse a la posibilidad de que quienes comercializan o reparan vehículos también puedan certificar el estado mecánico de esos mismos autos.
«¿Qué garantía puede tener un comprador cuando le ofrecen un certificado de VTV emitido por el mismo lugar donde adquiere el vehículo?», planteó el especialista.
Dip subrayó que la VTV no es una simple inspección visual, sino una evaluación integral de los sistemas de seguridad del vehículo, y recordó que la Ley Nacional de Tránsito prohíbe determinadas reparaciones sobre piezas estructurales porque pueden comprometer sus propiedades originales.
«El vehículo fue diseñado para brindar determinadas condiciones de funcionamiento y protección. Cuando se modifican componentes críticos, esas condiciones pueden verse afectadas», señaló.
Si bien reconoció que la normativa establece exigencias técnicas para habilitar nuevos centros de verificación, Dip sostuvo que el verdadero desafío es garantizar criterios objetivos e independientes al momento de certificar un rodado. «La seguridad vial es un sistema que busca proteger a todos los usuarios de la vía pública. Por eso los controles deben ser independientes y transparentes», remarcó.
Otro punto que preocupa al responsable del centro es la caída en la cantidad de conductores que se acercan a realizar la verificación obligatoria. Según explicó, las tarifas no se actualizan desde diciembre del año pasado y la concurrencia bajó de forma considerable. «Hay un número importante de vehículos circulando por la ciudad, la provincia y el país sin su VTV», advirtió.
Dip también se mostró crítico con la propuesta nacional de extender el plazo para la primera verificación de los vehículos cero kilómetro, actualmente fijado en 36 meses desde el patentamiento. A su entender, una medida uniforme para todo el país no contempla las diferencias de uso, estado de los caminos y condiciones de circulación entre regiones.
«Hay vehículos que llegan a su primera inspección en forma deplorable», aseguró, y señaló que un impacto fuerte contra un pozo puede dañar seriamente el sistema de amortiguación. «Cuando una rueda pierde adherencia al suelo por una falla en la suspensión o en los amortiguadores, el frenado se vuelve deficiente y el vehículo puede derrapar o perder el control», explicó.
Para Dip, el objetivo central de la VTV es que cada conductor circule en condiciones seguras. «Hay que propender a que cada conductor transporte a su familia en un vehículo mecánicamente seguro y que también sea seguro para quienes circulan a su alrededor», concluyó.