Una paciente misionera fue la primera en recibir una tromboaspiración en el Hospital Madariaga

El Hospital Escuela de Agudos «Dr. Ramón Madariaga» marcó un hito en la medicina pública provincial al concretar, por primera vez en Misiones, una trombectomía mecánica por aspiración para tratar una trombosis venosa profunda. El procedimiento se realizó en el Servicio de Hemodinamia y la beneficiaria fue Laura Olivera, quien recibió el alta médica a las 24 horas de la intervención.

Olivera contó que los primeros síntomas aparecieron cuatro días después de regresar a la provincia, luego de haberse sometido a una cirugía de reconstrucción en Buenos Aires. «Se me empezó a hinchar la pierna. Empezó a cambiar de coloración. Cada vez que bajaba la pierna tenía una coloración morada. Después, cada vez que la elevaba, se normalizaba», recordó.

Tras varias consultas y tres estudios diagnósticos, el cuadro se confirmó. «Me hice un tercer estudio en Oberá, y ahí me dijeron que sí, que tenía una trombosis venosa profunda en la pierna izquierda», señaló. Desde allí fue derivada al Madariaga para una evaluación especializada.

El equipo médico determinó que Olivera era candidata para una técnica que exige una condición precisa: que el trombo sea de formación reciente. «Me sugirieron hacerme varios estudios. En el tercero me dijeron que podría hacerme una trombectomía a través de un dispositivo y colocarme un stent», relató. Y precisó que «se podría aplicar en mi caso porque el trombo era muy reciente. En casos de trombos de mayor tiempo no se puede aplicar».

La tromboaspiración consiste en la extracción del coágulo mediante un catéter que genera vacío y retira el material trombótico desde el interior del vaso sanguíneo. El Servicio de Hemodinamia donde se realizó el procedimiento forma parte del Parque de la Salud de Misiones.

Luego de la intervención, la paciente destacó la atención recibida. «Todo el servicio fue espectacular. La operación fue todo un éxito. Creo que fue uno de los primeros casos que hicieron con ese dispositivo. En todo momento el doctor estuvo ahí, nos asesoró con la compra del dispositivo», afirmó.

Meses después, Olivera mantiene controles periódicos cada tres meses y evoluciona favorablemente. «Los síntomas después de la cirugía fueron buenos, muy favorables. La puedo caminar, andar. No diría vida normal, pero sí normalizándome», expresó. Y cerró: «Más que agradecida a todo el personal de salud. Feliz porque todo salió bien».

La posibilidad de realizar este tipo de intervenciones en el sistema público provincial se apoya en la articulación entre el Hospital Madariaga y la Fundación Parque de la Salud, que facilita el acceso a equipamiento y dispositivos de alta complejidad.