Cámara de Comercio de Posadas rechaza las asimetrías que traen los free shops y pide una zona aduanera para Misiones

La incorporación de Argentina al Régimen de Tiendas Libres de Impuestos en Frontera Terrestre —una normativa del Mercosur que Brasil, Paraguay y Uruguay ya venían aplicando— volvió a encender el debate sobre la competitividad del comercio en las ciudades fronterizas de Misiones. La medida habilita la apertura de nuevos free shops en pasos internacionales terrestres y generó una respuesta inmediata de los empresarios locales.

Federico Panozzo, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, salió a plantear la preocupación del sector en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones. Su crítica no apunta a la llegada de nuevas inversiones en sí, sino a las condiciones diferenciales que las acompañan. «Volvemos a la misma discusión que ya parece eterna de diferencias competitivas con un gobierno nacional que parece no escuchar a este sector comercial y mucho menos a las economías regionales», sostuvo.

El dirigente aclaró que la entidad no objeta la instalación de un duty free en Posadas. «Al conocer una noticia de una nueva inversión o de un nuevo centro comercial en la ciudad nos debería parecer una buena noticia», admitió, pero advirtió que «nos oponemos firmemente a que hayan operadores o firmas que agraven la situación de asimetría que sufre el comercio posadeño».

El reclamo central de la Cámara es la creación de una zona aduanera especial para toda la provincia. «Nuestro planteo es por qué no nos aprobás para la provincia una zona aduanera que le dé beneficios similares a todo el entramado comercial», señaló Panozzo, quien recordó que Misiones tiene una extensa frontera internacional y que sus comerciantes ya lidian con la competencia de los mercados vecinos.

A ese escenario, el titular de la entidad le suma el peso de la carga tributaria vigente. «Con un dólar atrasado, más toda la carga impositiva nacional que todavía no se modifica, este tipo de medidas claramente van en contramano a poder darle una mano al comerciante o al pyme misionero para que pueda seguir sosteniéndose», afirmó.

Panozzo también alertó sobre el impacto en el empleo si las asimetrías se profundizan. «Si todo el tiempo le ponemos un palo a la rueda a la pyme o le ponemos un ancla más de arrastre, lamentablemente vamos a seguir viendo noticias de despidos y que cada vez se incremente más el cierre de comercios», advirtió.

Respecto a la firma que operaría el futuro duty free en Posadas —que ya tiene actividad similar en otros puntos del país—, el dirigente no cuestionó la legitimidad del esquema pero sí marcó la diferencia de escala: «No podés comparar el empleo que genere un solo operador en la ciudad contra todo el entramado comercial que ya viene complicado por una situación de crisis y de reordenamiento de la economía».

La situación actual del comercio local también fue parte del diagnóstico. «Los comercios la están pasando mal, están con atraso de deuda, están con reducción de su personal, entonces lleva un tiempo el reacomodamiento», describió, y señaló que sumar competidores con ventajas impositivas especiales podría hacer más lento ese proceso de recuperación.

El impacto, según Panozzo, no se limitaría a Posadas. Mencionó a Bernardo de Irigoyen como otro ejemplo de localidad fronteriza expuesta a desafíos similares, y advirtió que con el tiempo este tipo de medidas puede ir debilitando la actividad económica de toda la franja limítrofe. «Con el tiempo vas degradando la potencia comercial que tiene la ciudad», indicó, al hacer referencia a locales cerrados en distintos puntos de la ciudad.

Para canalizar el reclamo, la Cámara buscará reuniones con el gobernador de la provincia y con el intendente de Posadas. «Solicitamos reunión con el señor gobernador de la provincia y también con el intendente de la ciudad», confirmó Panozzo, quien entiende que la gestión de beneficios fiscales para el sector requiere un trabajo conjunto entre el empresariado y los distintos niveles del Estado.

El mensaje final del dirigente fue de apertura a la competencia, pero con una condición. «Nosotros queremos competir, que se abra el mercado, nos parece bárbaro, pero necesitamos iguales condiciones», concluyó, y reiteró que el pedido no busca un trato preferencial sino equiparar las reglas de juego para el comercio misionero.

Con informacion de Primera Edicion.