Denunció abusos de su padre durante diez años, tuvo un hijo producto de las violaciones y la causa prescribió: «Cuando pude contar la verdad, ya era tarde»

Griselda B.M. tiene 36 años y sostiene que su padre biológico la abusó sexualmente desde los 8 hasta los 18 años. Como consecuencia de esas agresiones, según su relato, quedó embarazada durante el último tramo de la escuela secundaria y dio a luz a un hijo que hoy tiene 19 años y que, según ella misma confirmó, recientemente conoció la verdad sobre su origen biológico y actualmente recibe asistencia psicológica.

La denuncia fue radicada el 12 de febrero de este año en la Comisaría de la Mujer de Montecarlo. Entre la documentación difundida por la mujer figura una constancia policial de un sumario caratulado como «Delito contra la Integridad Sexual», en el que aparece como víctima Griselda B.M. y como acusado Juan M. El expediente fue elevado al Juzgado de Instrucción Nº 1, Secretaría Nº 2, de la IV Circunscripción Judicial con asiento en Puerto Rico.

Según contó Griselda, durante meses no recibió novedades sobre el expediente. «Hice la denuncia el 12 de febrero y nunca tuve una respuesta», afirmó. Tras consultas realizadas junto a integrantes de organizaciones sociales, le advirtieron que la causa podría verse alcanzada por la prescripción. Esa notificación finalmente llegó y la llevó a difundir una carta abierta.

«Hoy me veo obligada a hacer pública mi profunda indignación, tristeza y repudio ante la resolución judicial que declaró prescripta la causa por abuso sexual que sufrí durante mi infancia», escribió en el texto.

En otro pasaje de la carta sostuvo: «No hablo de un simple expediente. Hablo de años de dolor, de silencio, de miedo y de consecuencias que marcaron para siempre mi vida. Hablo de un abuso cometido por quien debía protegerme: mi propio progenitor».

Griselda también señaló que la resolución «no niega que los hechos hayan ocurrido», aunque cuestionó que el paso del tiempo impida avanzar con el reclamo penal. «La prescripción podrá cerrar una causa judicial, pero no borrará la verdad. No borrará la memoria. No borrará el daño causado. Y no borrará mi voz», escribió. La carta concluye con la frase: «Mi voz no prescribe».

En una entrevista posterior con FM Show, la mujer detalló que intentó denunciar en tres ocasiones anteriores pero encontró resistencias dentro de su propio entorno familiar. «Hasta el día de hoy no tengo contacto con ellos por ese tema», señaló al referirse al distanciamiento con parte de su familia.

Sobre el embarazo, recordó que personas de su entorno le sugirieron interrumpir la gestación. «Ellos quisieron que yo aborté, pero igual cursé con la panza y todo», afirmó. También aseguró que el acusado le pedía que atribuyera el embarazo a otra persona: «Me decía que diga el nombre de cualquier otra persona».

Griselda indicó además que actualmente existe una medida de restricción respecto de su padre y que nunca fue convocada para realizar estudios genéticos en el marco de la investigación. «Nada, nada, nada, no me llamaron para nada», respondió cuando fue consultada al respecto.

La mujer explicó que decidió hacer pública su historia para alentar a otras víctimas. «No quiero que esto se repita y quiero que las víctimas se animen a hablar, a denunciar y que la Justicia revea la situación», expresó. Y cerró su carta abierta con estas palabras: «Hoy levanto la voz por mí, por mi hijo y por todas las personas que han sobrevivido al abuso sexual en la infancia».

Con informacion de Misiones Online.