El Ministerio de Exteriores de Irán publicó este jueves un comunicado en el que acusó a Estados Unidos de haber dejado «sin efecto en la práctica el alto el fuego del 8 de abril» mediante lo que calificó como «ataques ilegales y criminales» perpetrados en las últimas horas.
Según el texto difundido por la cancillería iraní, esas acciones representarían «una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y de las normas fundamentales del derecho internacional». El comunicado advirtió además que «la responsabilidad de las consecuencias sumamente peligrosas de este acto de provocación recaerá sobre la clase dirigente estadounidense».
Irán también alertó a los países del golfo Pérsico que, al permitir operaciones militares estadounidenses contra la República Islámica desde su territorio, se habrían colocado «del lado de la parte agresora» y tendrían la «obligación legal y moral» de impedir nuevos ataques.
El comunicado concluye que Irán «reafirma su determinación de neutralizar el origen y la fuente de los ataques agresivos», invocando su «derecho inherente a la legítima defensa frente a la agresión militar de los Estados Unidos y sus cómplices».
La escalada se produce tras un segundo día consecutivo de bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní, que alcanzaron objetivos en el sur del país, la ciudad de Karaj —a unos 50 kilómetros de Teherán— y Gorgan, sobre la costa del mar Caspio. Los ataques se enmarcan en la presión ejercida por el presidente Donald Trump, quien había señalado que Irán tardó demasiado en avanzar hacia un acuerdo negociado.
Como respuesta, Irán lanzó ataques contra bases estadounidenses en Kuwait, Jordania y Baréin, y declaró cerrado el estrecho de Ormuz, una vía marítima de valor estratégico por la que en las últimas semanas había permitido el paso de un número limitado de buques.