Una textil proveedora de grandes empresas se presentó en concurso preventivo con $357 millones de deuda

Remeras del Sur, una empresa textil radicada en Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires, fue autorizada a iniciar un concurso preventivo luego de declarar su imposibilidad de cumplir con sus obligaciones financieras. La medida fue dispuesta por el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 19, a cargo del juez Gerardo Santicchia.

La compañía fue fundada en 2006 por Mariano Montivero y Claudia González como un emprendimiento familiar. Con los años desarrolló la marca Cuatro Tacos, distribuyó productos en todo el país y llegó a exportar a Estados Unidos y Suiza. También abrió un local en España y, desde 2015, sumó una unidad de negocios dedicada a indumentaria laboral y promocional personalizada.

Esa expansión le permitió establecer vínculos comerciales con empresas como Claro, Mercedes-Benz, Cervecería y Maltería Quilmes, Pirelli y Michelin, además de invertir en maquinaria para ampliar su capacidad productiva.

Sin embargo, según la documentación presentada ante la Justicia, la empresa acumula hoy un pasivo total de $357 millones y atraviesa problemas de liquidez para sostener su operatoria.

La mayor parte de la deuda es de carácter fiscal y bancario. Las obligaciones impositivas superan los $134 millones, siendo ARCA el principal acreedor con cerca de $136,6 millones. Las deudas con entidades financieras suman $175 millones, entre las que se destacan $109,48 millones con el Banco Provincia y $66 millones con el Banco Credicoop. A esto se suman compromisos laborales por unos $21,4 millones en concepto de salarios, cargas sociales y aportes sindicales.

El impacto también se refleja en el empleo: la firma, que llegó a tener alrededor de 40 trabajadores en su etapa de crecimiento, hoy cuenta con solo siete.

La gerencia de Remeras del Sur explicó que la crisis responde a una combinación de factores: caída sostenida de las ventas, suba de los costos de producción, endeudamiento acumulado y alta carga impositiva. Además, la pérdida de contratos con Mercedes-Benz y Pirelli —que dejaron de adquirir uniformes durante el último ejercicio— redujo significativamente su nivel de actividad.

La empresa también señaló el efecto de la competencia importada: «El incremento sostenido de los costos de producción a nivel local, combinado con la apertura a las importaciones de productos textiles a precios significativamente más bajos, redujo de manera considerable la competitividad de la empresa en el mercado interno».

Dentro del cronograma judicial establecido, los acreedores podrán presentar sus títulos hasta el 17 de julio. El informe general de la sindicatura se espera para octubre, y el período de exclusividad para negociar un acuerdo con los acreedores vence el 21 de mayo de 2027.