Decenas de familias que habitan en Dos Hermanas, el nuevo municipio del norte misionero que cumplió su primer año de vida hace pocas semanas, se convocaron en la sede comunal para pedir ayuda a las autoridades locales y provinciales frente a pedidos de desalojo inminentes. Los afectados llevan más de tres décadas viviendo y trabajando en la zona conocida como Puente Alto.
Durante el encuentro, que se extendió por varias horas, los vecinos describieron la incertidumbre que genera el avance judicial de los titulares registrales de esos predios, quienes buscan recuperarlos por la vía legal. «Si estás viviendo con el corazón en la boca pensando en que mañana te pueden sacar lo tuyo, no podés proyectar nada», sintetizó uno de los productores presentes.
La propuesta que los vecinos pusieron sobre la mesa tiene antecedentes concretos en la región: pidieron replicar el mecanismo que se aplicó en su momento con la Ley de Expropiación de Puente Alto y Colonizadora. Según los voceros comunitarios, ese camino sería la alternativa más viable para resolver el conflicto.
El reclamo fue recibido por una mesa institucional que reunió al intendente de Bernardo de Irigoyen, Edgardo Aquino; al interventor de Dos Hermanas, Luis Aquino; y al alcalde de Pozo Azul, Edgar González. Los tres mandatarios coincidieron en que «el arraigo de estas familias es un derecho ganado con el trabajo de la tierra durante tres décadas» y se comprometieron a llevar el planteo ante la Cámara de Representantes para evaluar la factibilidad de un nuevo marco normativo de expropiación.
También estuvo presente el subsecretario de Asuntos Registrales y Tierras de la provincia, Daniel Behler, quien analizó caso por caso la situación jurídica de los lotes en cuestión. Behler explicó las diferencias entre los tiempos de la Justicia Civil y los mecanismos disponibles desde el Estado provincial, y destacó que la mediación y el relevamiento técnico son pasos previos indispensables antes de avanzar en cualquier estrategia de defensa legal o de expropiación legislativa.
Como compromiso concreto, la jornada cerró con la decisión de elaborar un registro unificado de los afectados. Al encuentro también se acercaron vecinos de localidades cercanas en señal de solidaridad con las familias involucradas.
Con informacion de Primera Edicion.