La yerba mate volvió a quedar clasificada en rojo en el Semáforo de Economías Regionales que elabora Coninagro. El informe de abril de 2026 ratifica una tendencia que el sector viene señalando desde hace meses: mientras los costos de producción siguen subiendo, el precio que reciben los productores por la hoja verde perdió poder adquisitivo de manera sostenida.
Según el relevamiento, la tonelada de hoja verde se pagó alrededor de 240 pesos, lo que implica una caída real del 17% en términos interanuales. Para los productores de Misiones y norte de Corrientes, ese número condensa el núcleo del problema: el valor de la materia prima quedó rezagado frente al aumento de los costos de cosecha, flete, combustible, mano de obra e insumos.
El dato tiene un peso particular para Misiones, que concentra más del 85% de la producción nacional de yerba mate y cuenta con miles de pequeños y medianos productores cuya economía depende directamente de esa actividad. El deterioro del sector impacta sobre amplias zonas rurales y sobre localidades cuya dinámica económica gira en torno al circuito yerbatero.
Uno de los aspectos que más llama la atención del informe es que la crisis no responde a una caída en la demanda. Las exportaciones de yerba crecieron un 15% en los últimos doce meses y generaron ingresos por 128 millones de dólares. Sin embargo, esa mejora en el desempeño comercial externo no se tradujo en mejores ingresos para quienes producen la materia prima.
Coninagro analizó también qué porcentaje del precio final abonado por el consumidor llega efectivamente al productor. En la yerba mate, esa participación es actualmente del 14%, cuando el promedio histórico se ubica en torno al 24%. La diferencia de diez puntos porcentuales expresa la pérdida de posición relativa del sector primario dentro de la cadena de valor.
A la caída de rentabilidad se suma una leve retracción productiva. La superficie cultivada se mantuvo estable en aproximadamente 231 mil hectáreas, pero la producción bajó un 3% en los últimos doce meses, pasando de 892 mil a 865 mil toneladas.
Otras producciones relevantes para Misiones aparecen en una situación algo menos crítica, aunque sin recuperación plena. Tanto la forestoindustria como el tabaco permanecen en amarillo. En el sector forestal, los precios crecieron apenas un 7% interanual, muy por debajo de la inflación, mientras las exportaciones avanzaron solo un 3% y las importaciones del rubro subieron un 11%.
El tabaco muestra algunos números más alentadores: las exportaciones crecieron un 64% en doce meses y alcanzaron los 719 millones de dólares. Aun así, el precio pagado al productor aumentó alrededor del 30%, también por debajo de la inflación, lo que impide que la actividad salte a la zona verde.
El informe también encendió una señal de alerta sobre la mandioca, otra producción característica de Misiones aunque de menor peso económico. El cultivo fue desplazado de amarillo a rojo debido al deterioro de su componente comercial, que Coninagro califica como el más débil dentro de toda la actividad.
Con informacion de Primera Edicion.