Misiones avanza hacia una transformación profunda de su sistema judicial. En los próximos días ingresará a la Cámara de Representantes un proyecto de reforma integral del Código Procesal Penal impulsado por el diputado provincial Carlos Rovira, referente de Encuentro Misionero. La iniciativa apunta a implementar el sistema acusatorio, incorporar la oralidad en los procesos y fortalecer la transparencia del funcionamiento de la Justicia.
Rovira describió la propuesta como un hito para la provincia. «La semana que viene va a tomar estado parlamentario el proyecto de ley que reforma el Código Procesal Penal estructuralmente de toda la provincia, orientándolo al proceso acusatorio, que es un adelanto histórico que vamos a tener en esta materia», afirmó el legislador.
El cambio central tiene que ver con la redistribución de funciones dentro del proceso penal. Hoy Misiones opera bajo un sistema mixto, donde los jueces de instrucción tienen un papel activo en la investigación y gran parte de las actuaciones se desarrollan por escrito. Con la reforma, la investigación pasaría a quedar en manos de los fiscales, mientras que los jueces asumirían el rol de jueces de garantías, encargados de controlar la legalidad del procedimiento y resguardar los derechos de las partes.
El ministro de Justicia provincial, Juan Manuel Díaz, equiparó la trascendencia de la iniciativa con una de las reformas más significativas de la historia reciente de Misiones. «Para encontrar un paralelo de las implicancias que tiene, hay que remontarse a la enmienda constitucional de 1999 que incorporó el Consejo de la Magistratura para la selección de los jueces», sostuvo.
Díaz subrayó que la envergadura de este proyecto supera otras modificaciones procesales de los últimos años. «Si bien hubo reformas del Código Procesal Penal, del Código Procesal Civil, laboral o de violencia familiar, la escala y la magnitud que tiene esta reforma es de gran significación», remarcó.
Sobre el nuevo esquema de roles, el ministro explicó que «el principio acusatorio plantea que es el fiscal quien lleva adelante la investigación y ya no el juez», y que «el juez cambia su rol y se transforma en un juez de garantía. Es quien autoriza las medidas que solicita el fiscal, con pleno control de las partes».
La reforma también propone avanzar hacia la oralidad. Actualmente, los traslados y resoluciones se realizan por escrito. Con el nuevo modelo, buena parte de esos trámites serían reemplazados por audiencias. «Con el nuevo sistema, todo se resume en una intervención oral donde el juez escucha a las partes y toma una decisión», detalló Díaz. El objetivo es reducir tiempos, eliminar burocracia y dar respuestas más ágiles tanto a víctimas como a imputados.
Otro aspecto destacado es la incorporación de herramientas para enfrentar delitos informáticos, estafas virtuales y la gestión de evidencia digital, en línea con las nuevas modalidades delictivas que enfrenta el sistema judicial.
Con el ingreso formal del proyecto a la Legislatura, Misiones abrirá el debate de una reforma que, según sus impulsores y referentes del ámbito judicial, marcará un punto de inflexión en la administración de justicia provincial.