Misiones sumó empleos privados en 15 años mientras CABA perdió casi 43 mil puestos

El mapa del empleo privado registrado en Argentina cambió de forma notable en los últimos quince años. Los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) correspondientes al período entre diciembre de 2011 y diciembre de 2025 muestran que el país generó apenas 96.052 nuevos puestos asalariados formales en ese lapso, una cifra magra frente al crecimiento poblacional del mismo período.

Dentro de ese escenario de virtual estancamiento, Misiones logró sumar 1.049 empleos privados registrados, ubicándose entre las quince jurisdicciones del país que cerraron el ciclo con balance positivo. El resultado es relevante porque la provincia lo alcanzó sin contar con un motor extraordinario como el que explica el caso de Neuquén.

La provincia patagónica fue, con diferencia, el gran fenómeno del mercado laboral del período. Neuquén creó 58.386 nuevos puestos privados entre 2011 y 2025, lo que equivale a alrededor del 60% de todo el crecimiento neto del empleo formal del país. El desarrollo de Vaca Muerta y las inversiones en petróleo y gas no convencional transformaron por completo su estructura económica.

Detrás de Neuquén se ubicaron la provincia de Buenos Aires (37.572 nuevos puestos), Santa Fe (13.882), Río Negro (13.120), Córdoba (12.822), Salta (9.620), Corrientes (6.832), Chaco (3.903), Catamarca (3.884), Santiago del Estero (3.242), La Pampa (2.342), Mendoza (2.153) y Jujuy (2.063). Misiones quedó por encima de Entre Ríos, que registró una creación de 551 puestos.

En el extremo opuesto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue la jurisdicción con la mayor caída absoluta: perdió 42.941 empleos privados registrados en esos quince años. También registraron retrocesos Santa Cruz (-9.020), San Luis (-5.512), San Juan (-5.492), Formosa (-4.077), Chubut (-3.513), Tierra del Fuego (-2.361), La Rioja (-1.958) y Tucumán (-495).

Según un análisis de la consultora PwC Argentina, el país atraviesa una transformación estructural en su mercado laboral. Sectores como la energía, la minería, el agro exportador y los servicios financieros ganaron peso como motores de actividad, pero generan menos empleo que las ramas industriales tradicionales, el consumo interno y la construcción, que perdieron dinamismo. Eso explica, según ese relevamiento, por qué algunas provincias alejadas de los grandes centros urbanos comenzaron a ganar terreno en la generación de puestos de trabajo mientras distritos históricamente fuertes, como la Ciudad de Buenos Aires, acumularon pérdidas.

Para Misiones, el dato tiene su particularidad: sin grandes proyectos energéticos ni mineros, la provincia sostuvo una trayectoria de crecimiento del empleo formal —moderada, pero sostenida— en un período en el que gran parte del país permaneció estancado o directamente retrocedió.

Con informacion de Primera Edicion.