Un empresario misionero advierte que el consumo sigue deprimido y que algunas firmas evalúan nuevos recortes

Carlos Beigbeder, empresario misionero con más de cuatro décadas en la distribución mayorista de productos de supermercado, trazó un panorama sombrío sobre el nivel de consumo actual y advirtió que algunas empresas de la región siguen evaluando reducir sus estructuras, incluso después de haber realizado ajustes previos.

En diálogo con Misiones Online, Beigbeder describió un mercado con bajo movimiento, donde los salarios no acompañaron el aumento de los servicios, los impuestos y los bienes de consumo básico. «El consumo está como está el país: lento y con niveles bajos, debido a que no hay demasiados ingresos. Los ingresos se han achicado y el sueldo no se reactualizó, ni el tuyo, ni el mío, ni el de la mayoría», señaló.

El empresario explicó que la suba de las tarifas de luz, agua y tasas municipales agravó la situación. «Los servicios están más caros que hace dos años. La boleta de la luz, del agua, la municipalidad y los impuestos están más caros, y esa combinación hace que dejes de consumir algunos productos», afirmó.

Según Beigbeder, cuando el presupuesto familiar se ajusta, lo primero que se recorta son los gastos no esenciales. «Cuando la billetera aprieta o el bolsillo aprieta, empezamos a dejar de gastar en esos consumos que son superfluos», dijo, y mencionó como ejemplos la gastronomía, el cine y las salidas recreativas. También señaló el avance de las segundas marcas en las góndolas: «Se ha cambiado el hábito de la gente», resumió.

Respecto al cobro del aguinaldo, Beigbeder relativizó su posible efecto en las ventas. Aunque reconoció que los empresarios mantienen expectativas de mejora, consideró que buena parte de ese ingreso se destinará a ordenar las finanzas domésticas antes que a consumir. «Creo que el aguinaldo va a servir también para reestructurar un poco la deuda interna de la familia: ponerse al día con la boleta de la luz, dejar de deberle al almacenero y empezar de vuelta el mes que viene», planteó.

En la misma línea, indicó que quienes tienen saldos pendientes en tarjetas de crédito probablemente prioricen cancelarlos. «Cuando matás la deuda de la tarjeta de crédito, te da chance de volver a gastar más adelante», explicó, sugiriendo que el ingreso extra de mitad de año no se traduciría de forma directa en un repunte sostenido de las ventas.

En cuanto a las empresas, Beigbeder distinguió dos situaciones: las que ya realizaron ajustes en sus estructuras y ahora observan cómo funcionan con menos personal, y las que todavía evalúan nuevas reducciones. «Hay otros que están pensando en reducir aún más porque no está siendo rentable el negocio así como está planteado, incluso con la reestructuración que ya hicieron», advirtió.

El empresario aclaró que haber reestructurado una empresa no equivale a haber salido de la crisis. «Lo que hiciste fue reestructurar tu empresa para el momento que estamos viviendo», sostuvo, y comparó el escenario actual con etapas de mayor actividad, cuando las firmas incorporaban personal en lugar de reducirlo.

Por último, reconoció que los recortes de personal representan uno de los momentos más difíciles en la gestión de cualquier negocio. «Cuando tenés que achicarte, tenés que indemnizar y eso en muchos casos es muy doloroso. No solo por la indemnización, sino también porque te desprendés de un colaborador que capacitaste durante mucho tiempo», concluyó.

Con informacion de Misiones Online.