Ramón Alberto Muñoz, conocido como «El Negro» o «Negrito», tiene causas abiertas en prácticamente todos los juzgados de Posadas, en varios del interior de la provincia y también en Corrientes. Su prontuario, según fuentes judiciales, acumula al menos dos décadas de imputaciones por robos boqueteros, asaltos armados, robo de cajas fuertes, episodios de violencia y denuncias por delitos contra la integridad sexual. En la mayoría de esos casos logró obtener la excarcelación bajo caución real, en algunos con fugas de por medio.
El último episodio en el que debía responder ante la Justicia estaba fijado para esta semana ante el Tribunal Penal 2 de Posadas. La causa lo señala como partícipe de un asalto ocurrido el 12 de junio de 2015 en el barrio San Marcos, en el que una víctima —un constructor— recibió un disparo en una pierna mientras le robaban el dinero de la venta de una camioneta. La herida le provocó una discapacidad permanente.
Según la acusación, Muñoz habría aportado un vehículo al que previamente le cambiaron la patente por una de su propiedad, lo habría conducido y habría participado directamente del atraco, que tuvo como botín 315 mil pesos. El ciudadano paraguayo Juan José Ayala, también imputado por el mismo hecho, firmó en abril de 2022 un juicio abreviado de seis años de prisión con el fiscal Vladimir Glinka —acuerdo que se cerró mientras Muñoz faltaba por primera vez al debate—.
Ahora, Muñoz (48) volvió a impedir el inicio de las audiencias. De acuerdo con fuentes consultadas por este medio, su abogado particular renunció en los últimos días de la semana pasada, cuando los testigos ya estaban notificados para declarar. Lo que también llamó la atención, según las mismas fuentes, es que no se le asignó un defensor oficial ni una nueva abogada de matrícula asumió formalmente su representación legal.
No es la primera maniobra que frustra el avance del proceso. El 22 de febrero de 2022, Muñoz había suspendido el primer llamado a juicio con un certificado de COVID-19 positivo. Lo que resultó llamativo es que ese mismo día su nombre aparecía vinculado a un intento de robo a una fábrica de placas de madera en Dos de Mayo, en el que murió uno de los supuestos asaltantes —Leandro Andino, 30 años, de Posadas— al recibir disparos del sereno del establecimiento.
En 2023 fue denunciado por, según la presentación judicial, privar de la libertad y abusar sexualmente de una expareja en Garupá. En septiembre de 2022 había sido detenido tras una persecución en Ituzaingó: le secuestraron 40 mil dólares y varios millones de pesos que, de acuerdo con la investigación, habrían formado parte del botín de un robo a un empresario de Oberá bajo la modalidad conocida como «viuda negra», por el que habrían sustraído 700 mil dólares.
Uno de los episodios más recientes data de noviembre de 2025: el intento frustrado de robo a las oficinas de una empresa arrocera en el paraje Itaembé Guazú. En ese caso fue atrapado durante el turno del mismo juez que, en un turno anterior, le había concedido la excarcelación bajo caución real.
Con informacion de Primera Edicion.