La Diócesis de Iguazú llega este martes 16 de junio a su 40º aniversario. Fue creada en 1986 mediante la bula «Abeunt alterna vice» del papa Juan Pablo II, en respuesta a una necesidad que venía discutiéndose desde principios de esa década.
El punto de partida fue la dificultad que tenía el primer Obispo de Posadas, Jorge Kemerer, para atender una provincia que crecía aceleradamente. Hacia 1980 comenzó a plantearse la creación de una segunda diócesis en el norte misionero, pero desde el Vaticano surgió un obstáculo concreto: la zona apenas contaba con un sacerdote, el verbita Domingo Gacek, y una pequeña comunidad de Siervas del Espíritu Santo que trabajaba en el hospital local.
También generó debate el lugar donde instalar la sede. Eldorado, por su tamaño y su posición más céntrica en el norte provincial, era la opción que muchos favorecían. Sin embargo, Kemerer se inclinó por Puerto Iguazú, considerando su proyección estratégica a futuro.
Finalmente, en 1986, Juan Pablo II firmó la bula de creación y designó a Joaquín Piña como primer obispo. Piña condujo la diócesis durante dos décadas, hasta jubilarse y regresar a Posadas luego de participar en las elecciones constituyentes de 2006. Sobre su llegada a Misiones, el religioso solía decir con humor: «La culpa de todo la tiene Kemerer, que me propuso», en referencia a que fue ese mismo obispo quien lo convocó desde Paraguay veinte años antes.
El 8 de diciembre de 2006 asumió como segundo obispo el cordobés Raúl Marcelo Martorell, quien permaneció en el cargo hasta jubilarse en 2020. Martorell falleció el 16 de junio de 2024, precisamente el día en que la diócesis cumplía 38 años. Tenía 79 años y, aunque había nacido en Salta, sus restos descansan por pedido propio en el Santuario de la Divina Misericordia de Iguazú.
Desde el 5 de julio de 2021, la Diócesis de Iguazú está conducida por el bonaerense Nicolás Baisi.
Con informacion de Primera Edicion.