Cáncer de riñón: Argentina entre los países con mayor incidencia y sin síntomas en sus etapas iniciales

Cada tercer jueves de junio se conmemora el Día Internacional del Cáncer de Riñón, una enfermedad que en Argentina ocupa un lugar entre los cinco tipos de cáncer más comunes, tanto en hombres como en mujeres.

Las proyecciones elaboradas por la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC) y el Global Cancer Observatory (Globocan) indican que hacia 2030 los nuevos casos anuales en el país superarán los 6.100, lo que implica un crecimiento aproximado del 20% cada cinco años. A nivel global, cerca de 450 mil personas reciben este diagnóstico por año.

También conocido como carcinoma de células renales, este tipo de cáncer se origina en la multiplicación descontrolada de las células del riñón. Uno de sus rasgos más preocupantes es que no genera síntomas en las etapas tempranas, lo que dificulta su detección precoz.

El doctor Rubén Kowalyszyn, oncólogo clínico de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), destacó la importancia de la concientización: «El cáncer de riñón es un tumor que no presenta síntomas en estadios tempranos. Poner sobre la mesa este cáncer para desmitificar, informar y concientizar es vital en tiempos donde la investigación, la prevención y los tratamientos han avanzado muchísimo. La detección temprana a través de la educación al paciente, informándoles sobre los factores de riesgo y los síntomas que pueden llegar a tener, para movilizarlos a una rápida consulta al médico, son clave en esta enfermedad. La detección temprana es fundamental para el éxito de los tratamientos».

Si bien la mayoría de los casos son esporádicos, existe una serie de factores que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad. Fumar tabaco duplica las probabilidades y se estima que es responsable de alrededor del 30% de los casos en hombres y el 25% en mujeres. Los hombres, además, tienen entre dos y tres veces más chances de padecerlo que las mujeres.

La enfermedad se diagnostica con mayor frecuencia entre los 50 y los 70 años. El sobrepeso, la hipertensión arterial, la función renal disminuida y el tratamiento prolongado con diálisis también se asocian a un mayor riesgo. Asimismo, quienes tienen familiares directos —padres, hermanos o hijos— con antecedentes de cáncer de riñón presentan una predisposición más alta a desarrollarlo.

Con informacion de Primera Edicion.