El ataque de una jauría que terminó con la muerte de un cachorro en el barrio Itaembé Miní de Posadas no fue un episodio aislado, según denuncian los propios vecinos de la zona. La investigación policial avanzó con nuevas declaraciones testimoniales y una denuncia formal por amenazas contra los propietarios de los animales.
Paola Funes, una de las vecinas que tomó la palabra públicamente, describió la situación durante una entrevista radial: «Venimos viviendo esta situación hace años. Particularmente con el tema de los pitbulls, esto está pasando hace dos o tres años».
Según Funes, en la vivienda señalada por los vecinos hay varios perros que suelen escaparse. «En este momento tienen dos pitbulls y un dogo, que son los que se escapan y hacen desastres. Detrás de ellos salen otros perros mestizos que están acostumbrados a esta agresividad», sostuvo.
La vecina recordó además un episodio anterior, ocurrido en marzo, que habría tenido consecuencias aún más graves. «A ese animal se lo comieron», relató, y señaló que en aquella oportunidad hubo intervención policial y pericias de Criminalística, aunque sin que se adoptaran medidas preventivas posteriores. «No se ha hecho nada», expresó.
Funes también denunció que los vecinos que intentan reclamar enfrentan represalias: «No podemos estar filmándolos todo el tiempo porque recibimos amenazas muy graves». Y agregó que el miedo ya afecta la circulación en el barrio: «Los vecinos no pueden caminar por las calles por temor a ser atacados también».
Entre los antecedentes que mencionó, Funes afirmó que «los perros mestizos que tiene el domicilio mordieron a un niño que vive enfrente de la casa». Sobre la posibilidad de que ocurra algo más grave, advirtió: «No sabemos si mañana la víctima va a ser otra mascota o una persona».
La vecina aclaró que el reclamo no apunta a estigmatizar ninguna raza en particular. «El problema, como siempre se dice, son los dueños. Es una tenencia irresponsable, una tenencia donde pasan hambre y están hacinados», explicó.
En paralelo, la Policía de Misiones recorrió el sector y tomó declaraciones a distintos residentes. Varios de ellos coincidieron en que los perros permanecen sueltos con frecuencia y que los reclamos generaron conflictos con los propietarios. Una mujer realizó una denuncia formal por amenazas e insultos recibidos tras plantear su preocupación.
Todos los testimonios fueron incorporados al expediente, que ahora queda en manos de la Justicia para determinar las medidas a adoptar. Los vecinos de Itaembé Miní insisten en que necesitan respuestas concretas para garantizar la seguridad en el barrio.
Con informacion de Misiones Online.