El oficialismo en el Senado trabaja para evitar que la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se concrete este jueves en el recinto. La estrategia pasa por imponer la interpretación de que se necesitan dos tercios de los votos para habilitar el tratamiento del pedido, un umbral que la oposición no alcanza: los bloques contrarios al Gobierno reúnen entre 40 y 43 votos, lejos de los dos tercios necesarios.
De prosperar esta maniobra, Adorni no sería interpelado por los senadores sobre su crecimiento patrimonial. En cambio, el 2 de julio brindaría un informe de gestión, instancia en la que podría o no responder preguntas sobre su declaración jurada, según indicaron voceros al a agencia Noticias Argentinas.
El giro es llamativo porque la propia Bullrich había sostenido, hasta hace poco, que el proyecto podía tratarse sin dictamen y que bastaba con la mayoría absoluta de 37 legisladores. Sin embargo, debió dar marcha atrás ante la presión del Gobierno. Esa posición inicial le generó críticas desde la Casa Rosada y, en particular, del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien siempre defendió la exigencia de los dos tercios para cualquier proyecto sin dictamen que se trate sobre tablas.
Según fuentes parlamentarias consultadas por Noticias Argentinas, Bullrich se contactó con los bloques aliados para convocar a una nueva reunión de Labor Parlamentaria —prevista para el martes o miércoles a las 18— con el objetivo de fijar formalmente ese criterio de los dos tercios.
En la reunión de Labor anterior, que presidió la vicepresidenta Victoria Villarruel, se había acordado que la aprobación podía lograrse con mayoría absoluta. Solo los senadores de La Libertad Avanza Agustín Coto y Ezequiel Atauche votaron en contra de esa postura en aquel momento.
Como contrapartida, el oficialismo ofrecería a los bloques aliados debatir el tema en la Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el propio Coto. El PRO, la UCR y Provincias Unidas ya habrían expresado su conformidad con respaldar la posición de La Libertad Avanza, según las mismas fuentes.
Si el asunto termina derivándose a comisión, la interpelación no podría realizarse antes de mediados de julio, dado que el 9 y 10 son feriados y el Congreso permanecerá cerrado.
Con informacion de Primera Edicion.