El crecimiento permanente de la vegetación en Misiones, favorecido por el clima húmedo y las lluvias frecuentes, representa una amenaza constante para el tendido eléctrico provincial. Las ramas que caen sobre las líneas de media y alta tensión durante tormentas son una de las principales causas de cortes masivos del suministro. Para ordenar las tareas de limpieza sin comprometer el ecosistema, el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables aprobó, a través de la Resolución Nº 180, el «Protocolo de Procedimiento de Limpieza de Trazas» presentado por Electricidad de Misiones SA (EMSA).
La medida fue publicada en el Boletín Oficial de la Provincia y contó con el aval de la Comisión Técnica de Evaluación de Impacto Ambiental. El protocolo, firmado por el ministro Martín Recamán, establece una serie de condiciones estrictas que la empresa deberá cumplir bajo pena de sanciones legales. EMSA, presidida por Virginia Kluka, abastece directamente a 272.513 usuarios finales y entrega energía en bloque a nueve cooperativas del interior provincial.
Técnicos consultados señalaron que «mantener despejadas las líneas de energía en zonas de bosque nativo es una tarea del día a día» y que la acumulación de biomasa en las franjas de seguridad representa una amenaza latente. También indicaron que «el control de los pasillos eléctricos en la provincia era una materia pendiente porque muchas veces en el afán de resolver el problema, cuando ocurre un corte en las líneas principales de distribución y tras una tormenta, se terminan cortando árboles de apuro y, de haber tenido un mantenimiento adecuado, no tendrían que haber provocado ningún problema».
Las mismas fuentes advirtieron que «el tema de la poda es muy sensible y más si se la vincula con el tendido eléctrico. Es una inversión que debe realizarse y no es sencillo el despeje por el equipamiento que se debe disponer, por los múltiples lugares de difícil acceso, de contar con el personal capacitado y después para la disposición final de las ramas, más teniendo en cuenta que no se pueden quemarlas ni tampoco dejarlas abandonadas en el lugar porque pueden generar un material propicio para el inicio de un fuego».
Entre las obligaciones que impone la resolución se destaca la reforestación con especies nativas en cada sitio donde se realicen extracciones. Queda prohibido reemplazar los árboles retirados con especies exóticas, y se exige un tratamiento especial si durante las tareas se identifican ejemplares protegidos por ley.
La normativa también veda cualquier intervención sobre nacientes o cursos de agua que se encuentren en el trazado de las líneas: los operarios no podrán tocarlos, desviarlos ni rellenarlos. La quema de residuos vegetales en el ámbito rural continúa prohibida, y todo el material resultante de las podas deberá ser procesado mediante métodos sustentables. En caso de instalarse campamentos u obradores dentro del monte, la empresa deberá restaurar la zona afectada con suelo vegetal y gramíneas.
EMSA tendrá que georreferenciar cada metro de intervención y presentar informes de seguimiento ambiental con periodicidad semestral. Además, deberá notificar con anticipación cualquier modificación en la programación de las tareas, dado el impacto que los cortes planificados generan en usuarios residenciales, comerciales e institucionales.
El protocolo cubre las áreas de transmisión más críticas de la provincia. El eje principal sobre la ruta nacional 12 incluye la Estación Transformadora San Isidro, en Posadas, con una potencia instalada de 600 MVA/MW, y se complementa con los 120 MW que genera la Central Urugua-í en Puerto Libertad, más una conexión eventual de 30 MW con la ANDE de Paraguay a la altura de Eldorado.
Con informacion de Primera Edicion.