Anna Albretch tiene 17 años, toca la guitarra desde los siete y ya se presentó en distintos eventos institucionales de Misiones. Aunque nació en Paraguay, se considera parte de la provincia y desde aquí planea proyectar su carrera.
La joven pasó por el programa Primer Día, del stream de Misiones Online y Radio Libertad, acompañada por Fabián Giavino, su padre del corazón. La entrevista coincidió con el Día de la Música, celebración que desde 1982 reconoce a los músicos vocacionales.
Su vínculo con la música viene de familia. Su abuelo Mario Servián la llevaba de chica a cantar en cumpleaños y velorios. «Veía que la gente estaba contenta con ellos y que podían transmitir ese mismo amor, esa misma pasión a los otros y a mí me quedó eso muy marcado y dije, me gustaría poder hacer lo mismo, poder transmitir el amor, la emoción y hacerle sentir bien a la gente», contó Anna.
Empezó con guitarra clásica en Paraguay por iniciativa de su abuelo. «Mi abuelo quiso que estudie, así como mi mamá, como mi tía, como mis primos, y me gustó un montón. Estuve estudiando un profesorado y luego probé lo que es la guitarra popular, música popular, y me empezó a gustar», explicó. Su primera experiencia en un coro fue a los 9 o 10 años, en el coro Armonía de Hohenau.
Hoy sus referentes son la concertista paraguaya Berta Rojas en guitarra, y en canto admira a Gustavo Cerati, Abel Pintos y La Sole. En cuanto a su formación, tiene planes concretos: «Estuve pensando bastante y quería empezar con el profesorado de música, también profesorado de guitarra y ahí ir expandiéndome y mejorar en cada aspecto. En tecnicaturas, licenciaturas. Me gustaría primero basarme en lo que es música y aparte otras carreras de arte», detalló. Su objetivo es presentarse en Posadas, en el resto de Misiones, en Paraguay y, más adelante, en otros países.
Las redes sociales le dieron visibilidad más rápido de lo que esperaba y le permitieron conectar con personas de distintas partes del mundo, aunque Giavino subrayó la necesidad de ser cuidadosos con esa exposición. «Con los cuidados pertinentes, porque así también como las cosas buenas se divulgan, también las cosas no tan buenas se divulgan muy rápido. Eso los pueden llegar a hundir rapidísimo», advirtió.
Giavino señaló que él y Rocío, la mamá de Anna, actúan como filtro para los contactos, y destacó el apoyo del profesor de canto Chiquito Cristen en la formación de la joven. También recordó el ejemplo del abuelo Mario Servián, quien fue gerente del Banco de Fomento en Paraguay, se retiró a los 40 años y recorrió Sudamérica gracias a la música.
«Lo primero es el acompañamiento. Lo principal hacia ellos, que es como también mis hijas de sangre, les digo, lo que hacen lo hagan con lo que les gusta y con amor», resumió Giavino sobre su rol en la carrera de Anna.
Con informacion de Misiones Online.