Advierten que el Mundial puede disparar la ludopatía juvenil por el auge de las apuestas online

Con el Mundial en curso, psicólogos, psiquiatras y referentes de organizaciones especializadas en adicciones advierten que el torneo puede funcionar como detonante de un aumento en las apuestas deportivas online entre jóvenes. La alta exposición mediática, las redes sociales y la publicidad intensiva son señaladas como factores que agravan la vulnerabilidad de los adolescentes.

Débora Blanca, psicóloga y directora de la organización Lazos en Juego, sostuvo que el impacto ya se percibe en la demanda de atención. «Este Mundial va a dejar un crecimiento de ludopatía», afirmó, y advirtió sobre posibles recaídas en personas que se encontraban en recuperación, además del inicio de conductas problemáticas en nuevos usuarios.

Blanca también cuestionó la falta de regulación y el peso de la publicidad asociada al deporte. Según señaló, existe «un empuje permanente a apostar y apostar y apostar», sostenido por campañas y figuras públicas que contribuyen a naturalizar el juego.

Desde la psiquiatría, Geraldine Peronace apuntó a la accesibilidad permanente desde dispositivos móviles como un factor determinante. En un contexto de fuerte pasión futbolera, la búsqueda de gratificación inmediata y la impulsividad propia de la adolescencia elevan el riesgo de conductas adictivas.

Santiago Stura, integrante de la ONG Faro Digital, amplió el diagnóstico: el problema, sostuvo, no se limita a las plataformas de apuestas sino que abarca todo el ecosistema digital. La publicidad en redes, medios e influencers instala la práctica como algo habitual y socialmente aceptado, lo que lleva a muchos adolescentes a no percibir el riesgo.

Stura también señaló la influencia de los videojuegos, que incorporan dinámicas de azar como las denominadas «loot boxes» o recompensas aleatorias. A eso se suma la convivencia cotidiana con billeteras virtuales y sistemas de pago digitales, que difumina los límites entre consumo, juego e inversión, dificultando la identificación temprana de hábitos problemáticos.

Los especialistas coinciden en que el Mundial no solo concentra la atención deportiva global, sino que amplifica dinámicas ya existentes y consolida lo que describen como un «efecto arrastre» sobre las apuestas y la ludopatía juvenil.