El temor al desabastecimiento de colectivos que fue creciendo durante el domingo y la madrugada del lunes no se concretó: el transporte urbano opera con normalidad en Posadas, Garupá y Candelaria.
La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) había advertido que a partir de este lunes 22 de junio podían producirse interrupciones del servicio y recortes de frecuencia en el transporte urbano y suburbano del interior del país.
En un comunicado reciente, FATAP describió una situación que calificó como crisis histórica del sector, con un desfasaje entre los costos operativos reales y los ingresos que reciben las empresas. Según la entidad, ese escenario dificulta el cumplimiento de obligaciones económicas y podría derivar en cancelaciones de servicios, reducción de frecuencias e inconvenientes para el pago de salarios y del medio aguinaldo, si no se toman medidas para recomponer el financiamiento del sistema.
Otro punto señalado por FATAP es la demora en la transferencia de fondos destinados a cubrir los descuentos en la tarjeta SUBE para jubilados, beneficiarios de programas educativos, amas de casa y veteranos de guerra. La entidad sostuvo que las empresas están cubriendo esos beneficios con recursos propios.
En respuesta, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) emitió un comunicado en el que responsabilizó a las empresas por el cumplimiento de las obligaciones laborales y rechazó que la crisis del sector recaiga sobre los trabajadores. El sindicato señaló que el debate sobre subsidios y financiamiento corresponde a las cámaras empresarias y a los distintos niveles del Estado.
A este escenario se suma un conflicto salarial: mientras la UTA reclama una recomposición de haberes, varias empresas reconocen dificultades para afrontar el pago del medio aguinaldo y algunas evalúan abonarlo de forma desdoblada por falta de fondos.
Con informacion de Primera Edicion.