El INTA en Misiones perdió 43 trabajadores por retiros voluntarios y advierten que sectores quedaron sin especialistas

Las sedes del INTA en Misiones atraviesan una situación crítica. Cuarenta y tres profesionales, técnicos y personal de apoyo de las estaciones experimentales de Cerro Azul y Montecarlo, junto a sus 17 agencias de extensión, se acogieron al retiro voluntario impulsado por el gobierno nacional. Entre los que se fueron figura el propio director del Centro Regional Misiones.

«La máxima autoridad para Misiones, que es el director del Centro Regional Misiones, también adhirió al retiro voluntario. Hoy tenemos un director interino, que es el director de la estación experimental Cerro Azul», señaló Silvina Fariza, titular de la Asociación de Trabajadores del INTA, en declaraciones a Radio Up. Sin embargo, aclaró que en ese esquema «no hay firma».

Fariza advirtió que la ola de retiros no es el final del proceso. «No es que solamente con esto del retiro voluntario el gobierno nacional va a dar por cerrado este ajuste, sino que sabemos que va a continuar la motosierra y uno de los puntos de quiebre va a ser la desaparición de los centros regionales», sostuvo.

Según describió la referente gremial, el plan de ajuste viene siendo presentado desde 2024 por el presidente del organismo, Nicolás Bronzovich, ante el Consejo Directivo Nacional. «Desde 2024, el presidente Nicolás Bronzovich presenta al Consejo Directivo Nacional un plan de ajuste en donde no solamente hablaba de una reducción de 1500 personas a nivel nacional, hablaba también de una experimental por provincia, cerrar los centros regionales y quedarse con lo que nosotros denominamos en una cuestión más ampliada de macroregión, y cerrar todas las agencias de extensión», detalló Fariza, quien calificó ese planteo de «macabro».

En la Estación Experimental Cerro Azul y sus ocho agencias de extensión trabajan actualmente alrededor de 90 personas, una dotación que Fariza considera insuficiente para atender un territorio de alta complejidad productiva. «Es prácticamente insostenible porque cómo llega esa persona a poder cubrir el territorio, que lo que rodea a esa agencia de extensión es sumamente complejo», afirmó.

La dirigente también subrayó el impacto directo sobre los productores rurales. «Al faltar el técnico o al ponerse en riesgo la agencia de extensión, ese productor no va a tener ni el asesoramiento ni va a tener ese respaldo o esa cuestión de resolución técnica ante el problema que está teniendo en el cultivo que sea», sostuvo.

A la reducción de personal se suma una crisis presupuestaria que golpea el funcionamiento cotidiano. «Estamos sin presupuesto. Lo único que está ingresando hoy a las experimentales es para cubrir las cuestiones básicas, los servicios básicos de luz, agua, internet y algo para seguridad. Pero siempre es con mucho retraso, las facturas se están pagando vencidas y eso también trae una cuestión de mucho inconveniente», explicó Fariza. Como consecuencia, varias agencias tienen el servicio de internet cortado.

La partida de personal especializado dejó áreas enteras sin cobertura. Según indicó Fariza, «el sector de frutales prácticamente ha quedado con una sola persona», mientras que el sector de mandioca, un cultivo central para la provincia, también perdió a su principal referente técnico.

En ese marco, la dirigente señaló que la organización gremial también enfrenta obstáculos. «Conseguir o lograr una asamblea y un acuerdo entre los compañeros está muy difícil porque todos temen por represalias, todos temen qué es lo que va a pasar con su lugar de trabajo», reveló.

Fariza describió el clima interno con crudeza. «Hay incertidumbre y temor, porque no sabemos cómo salir a contener. El viernes, sinceramente, pasamos también por la despedida acá en estación experimental de 23 compañeros que se nos fueron y es triste porque el día a día continúa y porque vos sabés que es esa persona con la cual compartiste más de 20 años todos los días, sostener todo eso también se hace muy difícil», confesó.

También mencionó que la participación de universidades, gobiernos provinciales y municipios en los consejos directivos del INTA se encuentra muy reducida respecto de lo que era antes.

Al cerrar, Fariza fue categórica respecto del rumbo que, según advirtió, ya era previsible: «El plan continúa y la motosierra está más prendida que nunca, lamentablemente».

Con informacion de Misiones Online.