La Municipalidad de Posadas lanzó el programa Trámite Ágil, una herramienta digital orientada a simplificar y acelerar la aprobación de permisos de construcción para viviendas unifamiliares y pequeños locales comerciales. La iniciativa se enmarca en un diagnóstico preocupante: según informó el secretario de Planificación Estratégica y Territorial, ingeniero Carlos Marcelo Mazur, relevamientos realizados durante más de un año en distintos sectores de la ciudad revelaron un alto nivel de informalidad edilicia.
«Hoy el 60% de las construcciones no están declaradas. Entonces venimos trabajando también en notificar a todos los propietarios que están en situaciones con superficie no declarada, para que se acerquen a la Municipalidad y puedan regularizar», señaló Mazur en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El programa está disponible para viviendas de hasta 200 metros cuadrados y dos plantas, y para locales comerciales de hasta 100 metros cuadrados. El trámite debe ser gestionado por un profesional matriculado —ingeniero o arquitecto— y no puede ser iniciado directamente por el propietario. Mazur indicó que, con la documentación completa, un equipo municipal dedicado puede otorgar el permiso de inicio de obra en menos de diez días.
El funcionario aclaró que el programa no incorpora nuevos requisitos ni aumenta los costos de tramitación. Los derechos de construcción siguen calculándose según los metros cuadrados proyectados, y este año el municipio sumó una calculadora digital para que propietarios y profesionales puedan estimar el costo del trámite de antemano, simplificando una tabla que anteriormente tenía más de 40 ítems.
Trámite Ágil se integra a la plataforma Gestión de Obras Privadas, a través de la cual el municipio ya procesa en formato exclusivamente digital todos los expedientes de obra. «Hoy en día, en la Municipalidad, todos los expedientes de obra entran vía digital. Ya no existe más el formato papel», remarcó Mazur.
El secretario subrayó que declarar una obra no es solo una formalidad tributaria, sino una necesidad para la planificación urbana. «Todo eso hace después al diseño de toda la infraestructura que lleva la ciudad: la demanda eléctrica, la demanda de agua, la salida de los pluviales. Todo eso se diseña en base a la cantidad de superficie construida, la cantidad de personas que habitan y la cantidad de consumo que se genera», explicó.
Respecto de las obras paralizadas, Mazur distinguió dos situaciones: las detenidas para regularización y las clausuradas tras reiterados incumplimientos. En el primer caso, el municipio emite una boleta de inspección como aviso. Si no se regulariza la situación, se labra un acta de infracción que deriva en una multa y es remitida al juzgado.
El funcionario también vinculó la agilización de trámites con el empleo en el sector. «Esto es una sinergia: si la obra es ordenada, también se crea trabajo para los profesionales y, a su vez, el propietario tiene una obra de calidad porque tiene un asesoramiento profesional correspondiente», sostuvo.
Con informacion de Primera Edicion.