Dos estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones viajaron a Chapecó, Santa Catarina, y volvieron con un primer puesto internacional. Matías Nahuel Riquelme, de tercer año de Bioquímica, y Giuliana Scherocki, de tercer año de Farmacia, participaron del IV Congreso Interdisciplinario de Salud organizado en el Pollen Parque Científico e Tecnológico de la Universidad Comunitaria de la Región de Chapecó.
El evento incluyó el Hackathon Startup One Health, una competencia de once horas en la que equipos interdisciplinarios debían diseñar soluciones bajo el enfoque One Health, que articula la salud humana, animal y ambiental. Los grupos y las temáticas se asignaron al azar: a Riquelme y Scherocki, junto a profesionales brasileños, les tocó abordar la resistencia antimicrobiana vinculada a la producción porcina.
El problema que debieron enfrentar es de escala global. Según explicó Riquelme, «los antibióticos que se suministran a los cerdos no pueden metabolizarlos completamente, esos desechos llegan al suelo, generan una presión selectiva que causa bacterias súper resistentes. Estas bacterias después contaminan las aguas y pueden llegar al humano y, como desarrollan esta resistencia a los antibióticos, son muy complicadas porque no responden a los tratamientos convencionales».
La solución que propuso el equipo se llamó Biosuin-T: cápsulas biodegradables con el hongo Trichoderma harzianum, diseñadas para incorporarse a los depósitos de residuos porcinos y degradar los antibióticos antes de que se dispersen en el ambiente. El nombre condensa sus componentes: Bio por las cápsulas biodegradables, Swin por suíno —cerdo en portugués— y T por Trichoderma.
La idea tomó como punto de partida las investigaciones del Instituto de Biotecnología Misiones, que trabaja con microorganismos para descontaminar suelos y cursos de agua afectados por agrotóxicos. Riquelme señaló que la propuesta resultó novedosa para los participantes brasileños, que no estaban familiarizados con el uso de hongos para biorremediación en ese contexto.
El jurado valoró especialmente la innovación y el hecho de que el microorganismo utilizado sea nativo de la región. El equipo se impuso ante otras propuestas y obtuvo el primer puesto, un resultado que, según admitió el estudiante misionero, no esperaban.
Más allá del premio, el proyecto abre una perspectiva concreta para Misiones. Riquelme indicó que, dado que Trichoderma harzianum forma parte de la biodiversidad provincial, es factible avanzar en estudios locales y, eventualmente, en un trabajo coordinado con Brasil. «Tenemos planes de seguir estudiándolo y aplicarlo en Misiones», afirmó.
La participación surgió a través de una convocatoria del profesor Deschutter en la cátedra de Epidemiología, abierta a estudiantes de grado y de la maestría en Salud Pública y Enfermedades Transmisibles. Riquelme destacó el rol del Instituto de Biotecnología Misiones y de su directora, María Isabel Fonseca, tanto en la formación de los estudiantes como en el respaldo de laboratorios y recursos humanos para este tipo de investigaciones.
Con informacion de Misiones Online.