La tormenta que azotó Posadas entre la noche del sábado y la madrugada del domingo dejó una cifra que grafica su magnitud: en diez horas cayeron 70 milímetros de lluvia. El promedio histórico para todo el mes de junio en la capital provincial ronda los 138 milímetros, lo que significa que en una sola jornada precipitó prácticamente la mitad de lo que suele llover en todo el mes.
Así lo precisó Fabio Cabello, director de la Oficina de Prevención Ante Desastres Naturales (OPAD). «En diez horas han caído 70 milímetros. Es decir, precipitó prácticamente el 50% de lo que debería llover en todo el mes», señaló.
Las lluvias comenzaron durante la madrugada y estuvieron acompañadas por intensa actividad eléctrica y episodios de granizo. Según Cabello, entre las 2:35 y las 2:40 se registró caída de granizo en distintos sectores de la ciudad.
El especialista explicó que este tipo de tormentas responde a la presencia del fenómeno El Niño, que ya comenzó a manifestarse en la región. «Durante el invierno estas concentraciones de nubes de tormenta no son habituales. Lo que estamos viendo es característico de un año Niño, con mucha lluvia, granizo, rayos y tormentas intensas», indicó.
Lejos de tratarse de un episodio aislado, Cabello advirtió que el escenario podría extenderse por meses. «El Niño promedio dura entre ocho meses y un año. Ya comenzó en junio y podríamos tener estas condiciones hasta marzo o abril del año próximo», afirmó.
Las consecuencias de estos fenómenos alcanzan tanto a los centros urbanos como a las zonas rurales. En las ciudades, los riesgos más frecuentes son los anegamientos, la caída de árboles y postes, las voladuras de techos y los daños en infraestructura. En el campo, las lluvias abundantes pueden generar pérdidas de cultivos, daños en invernaderos y la aparición de enfermedades vinculadas a la humedad, además de los perjuicios directos del granizo.
Cabello también alertó sobre la posibilidad de vientos severos, incluyendo fenómenos conocidos como downburst: corrientes descendentes de alta intensidad capaces de provocar daños similares a los de un tornado de baja intensidad.
El director de la OPAD vinculó además la mayor frecuencia e intensidad de estas tormentas con el calentamiento global. «El clima no se va a estabilizar. Los fenómenos meteorológicos van a ser cada vez más violentos porque la atmósfera tiene cada vez más energía», explicó. Y agregó: «El mundo científico viene advirtiendo desde hace años que estos fenómenos llegaron para quedarse».
Ante el panorama previsto para los próximos meses, Cabello recomendó extremar las medidas preventivas en los barrios: revisar árboles en mal estado, postes inclinados y estructuras vulnerables. «Ahora se vienen vientos, granizos y mucha lluvia. Los árboles en mal estado y los postes representan un verdadero riesgo», advirtió.
Los vecinos de Posadas que detecten ejemplares de riesgo pueden solicitar una inspección municipal presentando una nota acompañada de fotografías.
Con informacion de Misiones Online.