El orgullo de un padre: el bombero misionero que asiste a víctimas de los terremotos en Venezuela

Alejandro Ravelli es bombero voluntario de Puerto Iguazú y brigadista de la Policía Federal. Hoy forma parte de los 2.600 especialistas llegados desde distintos países para asistir a las comunidades afectadas por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el miércoles pasado, con magnitudes de 7,2 y 7,5.

Su padre, Walter Ravelli, también bombero, habló sobre la situación en el programa Ahora en Misiones, por Canal Doce. «Es un orgullo, mi alegría y malvinero como yo, defiende las causas de su país», dijo Walter al referirse a su hijo.

Sin embargo, reconoció que los sentimientos son contradictorios. «Tengo sensaciones encontradas porque como bombero también sé de los riesgos que corre por este tipo de trabajo. Actualmente Venezuela es casi como una zona de guerra, hay 50 mil desaparecidos debajo de los escombros», admitió.

Al recordar la despedida antes del viaje, Walter se quebró. «Le pedí que se cuide, siempre le pido que se cuide porque él vive en Buenos Aires y se lo vivo recordando», contó con evidente emoción.

Alejandro dio sus primeros pasos como bombero voluntario en San Luis, impulsado por un tío. Al volver a Puerto Iguazú se sumó al cuartel local, donde compartió actividad con su padre. Más adelante ingresó a la Policía Federal en el escalafón de bombero y se especializó en rescates con cuerdas, incendios, escombros y operaciones en agua.

El Cuartel de Bomberos Voluntarios de Puerto Iguazú expresó su orgullo a través de las redes sociales, destacando que Alejandro lleva consigo «no solo su preparación y experiencia, sino también el espíritu solidario que aprendió en el Cuartel de Bomberos Voluntarios de Puerto Iguazú».

Walter informó que desde el mediodía mantiene contacto con su hijo a través de un grupo de WhatsApp con internet satelital, creado por la Policía Federal para los familiares de los rescatistas argentinos.

El presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez, confirmó este domingo que el número de fallecidos por los sismos ascendió a 1.450. Además, hay 3.150 personas heridas y 12.721 familias damnificadas. Según el reporte de la misión consular humanitaria de la Cancillería Argentina, seis ciudadanos argentinos murieron y otros siete tienen paradero desconocido entre las víctimas del desastre.