Las fuertes lluvias que cayeron el fin de semana en varias localidades de Misiones —con acumulados que en algunos puntos superaron los 170 milímetros— generaron anegamientos urbanos, daños en caminos rurales y una nueva crecida del río Uruguay, especialmente pronunciada sobre la costa.
Miguel Mendoza, presidente de la Federación de Asociaciones Rurales y Forestales de Misiones (FARM), señaló que las zonas más afectadas fueron las ribereñas del Uruguay. Explicó que la suba del caudal respondió a las precipitaciones registradas en toda la cuenca y no a maniobras de las represas. «Ayer el río crecía a unos 20 centímetros por hora y hoy ya bajó a unos 10 centímetros. La expectativa es que durante la noche comience a estabilizarse», indicó.
En San Javier, el nivel del río es monitoreado de cerca por las autoridades. Mendoza precisó que el paso fronterizo con Brasil se cierra cuando el agua supera los 6,50 metros y que al momento de sus declaraciones el río se encontraba por debajo de ese umbral. «Prefectura siempre está atenta a lo que sucede en El Soberbio porque cuando el agua se estabiliza allí, horas después también se normaliza en esta zona», sostuvo.
Entre los casos urbanos destacados por Mendoza figuró el de 25 de Mayo, donde el temporal afectó la planta potabilizadora local. «Nos enviaron imágenes de la planta potabilizadora que quedó afectada por el ingreso de agua. Seguramente esto tendrá algún impacto en el servicio y también puede generar inconvenientes en la calidad del agua durante algunos días», advirtió. El dirigente aclaró que no hubo evacuaciones masivas ni situaciones de gravedad, aunque algunas viviendas registraron ingreso de agua.
La principal preocupación del sector productivo, sin embargo, apunta al estado de los caminos rurales. Mendoza subrayó que muchas vías ya presentaban deterioro previo al temporal y que las lluvias agravaron una situación recurrente. «Los caminos ya tenían problemas antes de la lluvia y ahora seguramente se van a ver más afectados. El mayor inconveniente está en los desagües, porque cuando las cunetas no están limpias o no están bien hechas, el agua pierde su curso y termina destruyendo los caminos», afirmó.
También señaló que la falta de mantenimiento de alcantarillas, entubados y pequeños cursos de agua genera daños tanto en zonas productivas como urbanas. «Cuando los arroyos se desbordan o las alcantarillas están tapadas, el agua termina pasando por encima de los caminos y de los puentes, provocando daños importantes», describió.
Entre los casos concretos registrados, Mendoza mencionó un desmoronamiento en un camino de la zona de Colonia Aurora. Aclaró que el relevamiento de daños continuará en los próximos días, una vez que las condiciones climáticas permitan recorrer las áreas afectadas.
A todo esto se suma la preocupación por el pronóstico climático. Mendoza informó que distintos organismos ya están trabajando en medidas preventivas ante la posibilidad de que el fenómeno El Niño incremente significativamente las lluvias entre agosto y octubre. «Fuimos convocados a participar de una comisión de alerta hídrica junto con Prefectura, Ejército, Gendarmería, Salud Pública, Educación y otros organismos. La idea es trabajar en la prevención y estar preparados ante posibles evacuaciones o traslados de familias», detalló.
El dirigente valoró los protocolos de actuación ante crecidas que ya funcionan en municipios como El Soberbio y Colonia Aurora, y consideró que lo ocurrido este fin de semana renueva la urgencia de mejorar la infraestructura vial y los sistemas de drenaje. «Sabemos que se pronostican precipitaciones importantes para los próximos meses y por eso es necesario trabajar desde ahora en la prevención», concluyó.
Con informacion de Misiones Online.