La crisis de la forestoindustria misionera no da tregua y el sector empresario busca que su situación llegue directamente a la Casa Rosada. Enrique Bongers, presidente de la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP), insiste en que es necesario un encuentro con el presidente Javier Milei o con integrantes de su gabinete para exponer la realidad de una de las principales actividades productivas de Misiones.
«Necesitamos llegar al Gobierno nacional para exponer la situación de esta industria, que es uno de los motores de la economía de la provincia. Entendemos que al presidente Javier Milei no le está llegando la información correcta y por eso hemos elevado distintas notas para solicitar un espacio de diálogo», afirmó Bongers.
El diagnóstico del dirigente es contundente: «Llegamos a junio con total incertidumbre, un dólar planchado y sin pedidos de madera». La síntesis describe un primer semestre marcado por una fuerte caída de la demanda, alta capacidad ociosa y presión creciente sobre la rentabilidad de los aserraderos.
Según la entidad, el sector enfrenta problemas en dos frentes al mismo tiempo. En el mercado interno, la paralización de la construcción privada y la ausencia de obra pública mantienen deprimido el consumo de madera. En el plano exportador, el atraso cambiario, el aumento de los costos internos, los gastos logísticos elevados y un esquema de reintegros que el sector considera insuficiente le restan competitividad a las ventas al exterior. A ese cuadro se suman los incrementos en tarifas eléctricas, salarios, transporte e insumos.
Ante este escenario, AMAYADAP reclama la creación de una Mesa Nacional de Competitividad Forestoindustrial, similar a la que funcionó durante la presidencia de Mauricio Macri. «Hoy no tenemos un interlocutor válido con el Gobierno nacional. Queremos explicarle en forma directa al presidente lo que representa la forestoindustria para la economía del NEA y la necesidad de adoptar medidas que permitan recuperar el consumo y la construcción», subrayó Bongers.
Como parte de las gestiones en curso, la cámara mantiene conversaciones con el Ministerio de Capital Humano para impulsar un programa de construcción de al menos 5.000 viviendas de madera por provincia, a través de líneas de crédito hipotecario e incentivos fiscales. La iniciativa apunta a dinamizar toda la cadena forestoindustrial y, al mismo tiempo, contribuir a reducir el déficit habitacional. En paralelo, desde AMAYADAP también promueven la construcción de un puerto en Eldorado para reducir costos logísticos y ampliar las posibilidades de exportación.
Las advertencias del sector encuentran respaldo en los datos más recientes de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (FAIMA). El informe sectorial de mayo indica que la producción de madera cayó un 13,6% respecto de abril y registró además una baja interanual del 2,02%. El relevamiento advierte sobre problemas de endeudamiento y mora en pequeñas empresas, cierres de aserraderos y nuevas reducciones de personal, mientras que solo las firmas de mayor escala logran amortiguar parcialmente el impacto.
«La forestoindustria es uno de los motores productivos de Misiones y necesita previsibilidad. Queremos que quienes toman las decisiones conozcan de primera mano la realidad que viven las empresas, porque de ello dependen miles de puestos de trabajo y buena parte de la economía regional», concluyó Bongers.
Con informacion de Primera Edicion.