El Niño ya se hace sentir en Misiones: los meses más intensos serán octubre, noviembre y diciembre

El fenómeno de El Niño ya comenzó a manifestarse en Misiones con lluvias intensas, y lo peor está por venir. Así lo advirtió Silvia Albarracín, responsable de la Estación Meteorológica del INTA en Cerro Azul, quien señaló que el período más crítico en materia de precipitaciones se extenderá entre octubre y diciembre de este año.

«Podemos decir que estamos en la fase inicial de El Niño por las precipitaciones que hubo el fin de semana, que fueron abundantes en casi toda la provincia de Misiones», expresó Albarracín en diálogo con LT 17 Radio Provincia.

Según los registros de las estaciones meteorológicas del INTA distribuidas en distintos puntos de la provincia, la zona más afectada fue la franja costera del río Uruguay. En Santa Rita, entre el sábado y el lunes se acumularon 154,5 milímetros de lluvia, mientras que en Oberá se registraron 100 milímetros solo el domingo.

Respecto a la evolución del fenómeno, la especialista señaló que «los informes de distintos organismos coinciden en indicar que será intenso, pero aún no sabemos si va a ser un súper Niño».

Una de las principales preocupaciones para la región es el posible aumento del caudal de ríos y arroyos, en especial el río Uruguay, cuyas márgenes albergan a las ciudades de El Soberbio, Alba Posse, San Javier, Colonia Aurora, Concepción de la Sierra y Santa María.

Ante este panorama, el Gobierno provincial activó de forma preventiva el Comité de Crisis, orientado a coordinar acciones, relevamientos y protocolos de asistencia frente al pronóstico de crecidas e inundaciones.

Albarracín precisó que el fenómeno se extenderá hasta 2027, aunque su impacto más fuerte se concentrará en los próximos meses: «El Niño se hará sentir con más fuerza entre octubre, noviembre y diciembre».

Desde el INTA también se trabaja en recomendaciones para el sector agropecuario, orientadas a reducir los daños en caminos rurales y cultivos. Entre las medidas sugeridas se encuentran las siembras en curvas a nivel y otras prácticas que favorecen la infiltración del agua en el suelo, reducen el escurrimiento y previenen la erosión hídrica.