Estudiantes y docentes del Instituto Quiroga expusieron sobre altas capacidades en la Cámara de Representantes

Con motivo del Día Nacional de las Altas Capacidades, celebrado el 25 de junio, el Encuentro Federal de Altas Capacidades reunió ayer en la Cámara de Representantes de Misiones a estudiantes y docentes del Instituto Quiroga de Posadas, quienes expusieron sus trayectorias educativas vinculadas a esta temática.

Los jóvenes contaron sus experiencias en las aulas a través de proyectos de robótica, música, escritura y liderazgo estudiantil. Los docentes y el equipo pedagógico, por su parte, describieron cómo estos perfiles modifican la manera de pensar y planificar la enseñanza, y destacaron el desafío de inclusión que implica trabajar con ellos.

Ezequiel Lorenzo, profesor de Historia y uno de los expositores, advirtió que la etiqueta puede tener un efecto negativo: «Muchas veces que los cataloguen o les pongan la etiqueta de altas capacidades suele ser estigmatizante para ellos, entonces prefieren pasar desapercibidos. Y eso es altamente negativo, porque ese talento, esa potencialidad importantísima, queda desaprovechada».

Uno de los puntos centrales del panel fue despejar un malentendido frecuente: tener altas capacidades no equivale a destacarse en todo. Su detección parte de una sospecha y requiere un proceso clínico, en el que especialistas en psicopedagogía y neuroeducación evalúan mediante pruebas validadas —como las escalas Wechsler— si existen habilidades cognitivas superiores a la media.

Anabella Caraballo, estudiante de cuarto año que ya publicó su primer libro, explicó que «las altas capacidades no solamente significan hablar de rendimiento académico, sino también de poder tener la posibilidad de descubrir, desarrollar y poner en acción distintas habilidades». Caraballo expuso sobre creatividad y pensamiento crítico trabajados desde la literatura y la robótica.

Diamela Gómez, de 14 años y presidenta de la cooperativa escolar del instituto, sumó otra dimensión: «también se trata de cómo una persona observa su entorno, se compromete con los demás, investiga lo que le interesa y transforma sus ideas en acciones».

El encuentro también puso sobre la mesa uno de los principales obstáculos del sistema: la escasa formación docente en la materia. «Desde la formación docente no nos enseñan, no nos acercan el conocimiento. Esto es algo nuevo, pero es algo que cambia todo, un cambio radical en la forma de planificar», señaló Lorenzo.

El docente apuntó dos aspectos clave abordados en el panel: la necesidad de una mirada pedagógica capaz de detectar estas capacidades sin pasarlas por alto, y la importancia de trabajarlas de manera transversal con otras áreas curriculares.

Con informacion de Primera Edicion.