El Mercado Concentrador de Posadas cerró un buen primer semestre con más compradores y puestos llenos

El Mercado Concentrador Zonal (MCZ) de Posadas terminó el primer semestre del año con resultados positivos: más compradores, productores activos y ventas sostenidas, pese al contexto económico adverso. Así lo señaló su administradora, Mariela Bernardy, al trazar un balance de los primeros seis meses.

Según explicó Bernardy en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el dato más visible fue el aumento en la frecuencia de visitas al mercado. «La verdad que no nos podemos quejar respecto al movimiento que tuvimos en la primera mitad del año. Hemos notado que el público elige hoy el mercado para hacer sus compras, principalmente de la canasta básica como frutas, verduras y carnes», afirmó.

Los registros de ingreso y el contacto con los productores del predio confirmaron ese comportamiento. «Lo que nosotros vemos es que el cliente cambió un poco el hábito y viene a hacer la compra más veces a la semana. Antes hacía una compra más grande y ahora vemos que viene varios días seguidos. El mercado abre cinco días y durante la semana también hay mucho movimiento», detalló la administradora.

Ese cambio de hábito permitió sostener los niveles de venta. «No notamos una baja en las ventas. Al venir más personas, los productores terminan vendiendo un poquito más», resumió.

Uno de los indicadores más notorios del crecimiento fue la ocupación del pabellón B, destinado al sector frutihortícola. «El pabellón B, que es el sector frutihortícola, hace un año y medio estaba con pocos productores y hoy está completo. Eso quiere decir que todos están funcionando y que cada uno tiene su clientela», destacó Bernardy.

La administradora también subrayó el impacto del mercado sobre los pequeños productores del interior misionero. Según indicó, muchos ampliaron su producción al contar con un canal de comercialización estable. «Hemos estado recorriendo algunas chacras y vemos que los productores pueden dedicarse de lleno a producir porque saben que su producción tiene salida. Eso es muy importante», señaló.

En ese sentido, remarcó que el principal desafío histórico de la agricultura familiar no fue la producción sino la comercialización. «Generalmente el desafío del productor es poder ubicar todo su producto y no quedar a merced de los intermediarios que llegan y terminan poniendo el precio de la producción», indicó.

Bernardy explicó que muchos productores recorren cerca de 70 kilómetros diarios desde sus chacras para llegar al mercado antes del amanecer, lo que implica un costo logístico considerable. Por eso, aseguró que la estabilidad en las ventas tiene un valor que va más allá de lo económico.

En cuanto a la oferta actual, el invierno impulsó la demanda de productos para guisos y sopas. «Ahora en esta época sale mucho todo lo que la gente utiliza para cocinar guisos y sopas. El zapallo, las verduras de hoja, la cebollita y el perejil son algunos de los productos que más se venden», comentó.

Algunos precios de referencia relevados en el predio: mandioca a $2.000 los tres kilos, acelga a $2.000 las tres unidades, zapallo a $1.000 el kilo, tomate a $1.500 el kilo, mandarina a $1.000 la docena y cebollita o perejil a $1.000 los tres mazos.

«Hay propuestas muy interesantes porque la venta es directa. No tenemos intermediarios y eso hace que los productores puedan ofrecer esos precios. Eso es lo bueno y es lo que elige la gente», señaló Bernardy, quien también recomendó a los consumidores recorrer los 40 puestos del pabellón hortícola antes de comprar para comparar ofertas.

De cara al segundo semestre, la administradora planteó como objetivo sostener el crecimiento y ampliar la base de clientes habituales. «De alguna manera estamos contentos. Vemos más público, más productores trabajando, una mayor producción y una demanda que sigue acompañando. Eso nos permite mirar el segundo semestre con optimismo», concluyó.

Con informacion de Primera Edicion.