Crisis yerbatera: productores de Misiones piden la renuncia del presidente del INYM

La situación de los productores yerbateros de Misiones volvió a encender el debate. Luis Andrusyzsyn, productor de la zona de Apóstoles, trazó un diagnóstico preocupante sobre el estado del sector y sumó su voz al reclamo de renuncia del presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa.

En declaraciones a FM de las Misiones, Andrusyzsyn fue contundente: «La situación ya no da para más». Según su análisis, la crisis dejó de ser exclusivamente productiva para convertirse en un problema social que afecta a pequeños y medianos productores de toda la provincia.

Sobre la gestión de Correa al frente del INYM, el productor fue crítico y directo: «No nos está dando respuesta en nada». Describió un ciclo de reuniones sin resultados, compromisos que no se materializaron y una distancia marcada entre la conducción del organismo y la realidad cotidiana de las chacras. Llegó a señalar que hay productores que «ni lo conocen» y que no se sienten representados en las decisiones que toma el INYM.

Uno de los reclamos más urgentes gira en torno al precio de la hoja verde y las condiciones de cobro. Andrusyzsyn graficó la situación con una frase que resume el hartazgo del sector: «Prácticamente cosechar o no cosechar casi da lo mismo». Explicó que los costos de cosecha, transporte y cargas impositivas consumen los ingresos, y que los pagos pueden demorarse varios meses, lo que obliga a muchos productores a endeudarse para sostener la actividad.

El impacto, sostuvo, ya se siente en la vida cotidiana de las familias rurales. Mencionó casos de productores que no pueden afrontar gastos básicos ni financiar la educación de sus hijos, con situaciones de abandono de estudios superiores. A su entender, el presente es incluso más grave que crisis anteriores del sector.

El abandono de yerbales es otra de las señales de alarma. «Se están abandonando muchos yerbales», afirmó, y describió un avance del deterioro en distintas zonas de la región de Apóstoles, con propiedades sin mantenimiento, en venta o a la espera de compradores.

Andrusyzsyn también cuestionó el manejo de los fondos de la estampilla yerbatera. Señaló que antes esos recursos se destinaban a herramientas, indumentaria y mejoras productivas, mientras que ahora no se observa un destino claro, y reclamó mayor transparencia en su aplicación.

Como cierre de sus planteos, pidió que la conducción del INYM recorra las chacras y tome contacto directo con los productores, en lugar de limitarse a encuentros formales.

Con informacion de Primera Edicion.