La Universidad Popular de Misiones (UPM) nació en 2013 como una iniciativa conjunta de la Vicegobernación y el Instituto Misionero de Estudios Superiores (IMES). Su propuesta es brindar formación técnica, artística y en oficios de manera gratuita y sin exigir título previo, con el foco puesto en la salida laboral de los vecinos de toda la provincia.
Al cierre del primer semestre de 2026, la rectora Miriam Alvarenga dialogó con FM 89.3 Santa María de las Misiones y trazó un balance del momento que atraviesa la institución.
«En medio de una situación complicada a nivel país, creo que hay mucha más gente que necesita capacitarse, trabajar de forma independiente. Hay muy poco trabajo en relación de dependencia, así que se buscan alternativas y desde la Universidad Popular de Misiones se da esa alternativa de forma gratuita», sostuvo.
En cuanto al alcance territorial, Alvarenga precisó que la UPM opera actualmente en 54 sedes distribuidas por la provincia, con tres más a punto de formalizarse mediante convenio. En Posadas, la institución tiene presencia en ocho barrios. Además, mantiene acuerdos con el Servicio Penitenciario Provincial, la Casa de la Mujer y las Casas de Día.
La demanda supera la capacidad habitual de los cursos. «Nuestros cupos habitualmente son entre 20 y 25 personas y actualmente tenemos que empezar a hacer dos módulos porque superamos las 40 personas solamente en las inscripciones», indicó la rectora.
Otro dato que destacó es la alta tasa de finalización: entre el 90 y el 95 por ciento de quienes se inscriben completan la capacitación. «En algunos casos, como me contaban desde Capioví, hicieron el curso de Cuidados de Adultos Mayores y tuvieron un 100% de terminalidad», señaló.
Respecto de los cursos más elegidos, Alvarenga explicó que la demanda varía según cada localidad, aunque hay propuestas con aceptación generalizada. «Uno de los cursos que sale mucho es el primer módulo de Panadería, que es el de pastas frescas. Son seis pastas frescas, donde hacen la primera etapa y ya salen a vender», describió. También mencionó Costura Básica, Administrativo para Jóvenes —orientado a caja y atención al público—, Mantenimiento Preventivo, y el curso de Dulces.
El criterio que guía el diseño de la oferta es claro: «Siempre buscamos algo que les dé una salida laboral. No tanto el certificado de que soy electricista, sino que me va a dar plata. ¿Qué me va a dar plata hoy en día en mi pueblo, en mi localidad?», planteó Alvarenga.
Durante el primer trimestre del año, la UPM articuló con la Oficina de Empleo de Posadas para capacitar a jóvenes y personas de mediana edad en mozos, barman, catering y atención al público, con el objetivo de facilitar su colocación laboral una vez finalizados los cursos. La intención es replicar ese modelo en municipios del interior.
En paralelo, la institución avanza en la incorporación de formatos virtuales. En el primer semestre se realizaron dos talleres cortos en esa modalidad, y durante las vacaciones de julio se sumarán otros, entre ellos uno de Manualidades.
Alvarenga aclaró que si bien el catálogo supera los 200 cursos y talleres, no todos se dictan al mismo tiempo. «Nosotros vamos sacando cursos y talleres a medida que haya necesidad o demanda», explicó. Las convocatorias se difunden por las redes sociales de la UPM y por grupos de WhatsApp barriales y comunitarios. Las inscripciones son presenciales y la participación es completamente gratuita.
Con informacion de Primera Edicion.