Los obreros rurales apoyan el pedido de renuncia del titular del INYM pero advierten: «Lo que necesita cambiar es la política»

El Sindicato Único de Obreros Rurales (SUOR) se sumó al reclamo de más de treinta organizaciones yerbateras que exigen la salida de Rodrigo Correa de la presidencia del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Sin embargo, Ana Cubilla, secretaria general del gremio, dejó en claro que la demanda va mucho más allá de quién ocupa ese cargo.

«Por más que Rodrigo Correa se vaya y este gobierno ponga otro, lo que necesita cambiar es la política, no es cambio de nombres o de personajes», afirmó Cubilla en diálogo con Misiones Online.

Para la dirigente, el nudo del problema es la ausencia de un precio justo para la hoja verde, lo que arrastra directamente los salarios de los trabajadores rurales. «Nosotros lo seguimos acompañando a los productores, que es el que no tiene el precio, porque nosotros no tenemos paritaria como trabajadores, tenemos paritaria, no se paga lo que corresponde de las paritarias, porque el productor dice que no tiene precio su producto de hoja verde, su producto primario», explicó.

Cubilla trazó además un diagnóstico histórico: el tarefero nunca logró un ascenso social sostenido a partir de su salario. «Lo que nos ha llegado en algún momento fueron cuestiones del Estado, que nos ha alcanzado los programas buenos del Estado y por eso hemos por ahí tenido un mejor vivir, pero no porque esa rentabilidad de la yerba mate haya ido en buena cuando ha tenido bonanzas en el bolsillo del trabajador como para tener un nivel social ascendente», sostuvo.

La dirigente apuntó también contra la política de desregulación impulsada desde el gobierno nacional. «Sturzenegger tiene un Ministerio completo de desregulación, desregula todo, no solamente el Instituto Nacional de la Yerba Mate», señaló, y remarcó que la problemática excede a cualquier funcionario en particular.

Sobre el ánimo de los productores, Cubilla indicó que algunos reconocen haber votado mal, mientras otros todavía aguardan mejoras. «Los pequeños productores mayormente que tienen muy poquitas hectáreas y están en la chacra, muchas veces no entienden la política y creen que el cambio o un cambio o cualquier cambio les viene bien y entonces votan mal», expresó.

El cuadro que describió para los tareferos es grave. En la zona norte de la provincia, según detalló, se están pagando entre 55.000 y 65.000 pesos por tonelada, y completar esa tonelada puede llevar día y medio de trabajo. El ingreso diario ronda los 25.000 a 30.000 pesos, cifra que no alcanza para cubrir las necesidades básicas.

«Estamos viendo que los chicos no están yendo a la escuela, lo que pueden ya tarefean. Eso las escuelas rurales te la pueden decir», alertó Cubilla.

La situación se agrava por las lluvias persistentes. «Hace 10 días está lloviendo, es imposible tarefear, entonces hay que descontar eso. El tarefero que se ha quedado, que no ha ido a Brasil, porque no quiere perder su casa, porque no quiere perder su familia, no llega ni a 700 mil», afirmó. A eso se suma el endeudamiento de muchos trabajadores.

Finalmente, Cubilla señaló un factor que profundiza la precarización: muchos tareferos evitan el blanqueo laboral porque formalizarse reduce la Asignación Universal por Hijo que cobran. «La mayoría de los trabajadores están en negro, no están blanqueados, porque el blanqueo hace que su Salario Universal (AUH) baje y entonces no se quieren blanquear porque es lo único que les queda también de algo seguro que tienen en el mes, el salario universal de los chicos», concluyó.

Con informacion de Misiones Online.