Lionel Messi no se conformó con la clasificación y salió al cruce de sus propias actuaciones y las del equipo tras el agónico 3-2 ante Cabo Verde en Miami, resultado que metió a la Argentina en los octavos de final del Mundial 2026.
El capitán reconoció el carácter competitivo del grupo, pero fue directo al señalar los problemas tácticos que complicaron a la Albiceleste durante los 120 minutos de juego.
«Lo viene demostrando hace mucho esta Selección: compite y va a competir hasta el final. Hoy tuvimos la importancia de la pelota parada, que por ahí no veníamos convirtiendo. En partidos así, es importante. Tenemos buenos cabeceadores, gente que va bien arriba», dijo en sus primeras declaraciones.
Sobre el planteo de Cabo Verde, que condicionó el juego argentino durante gran parte del encuentro, Messi explicó: «No pudimos presionarlo bien, que por ahí nos quedaban lejos las líneas cuando queríamos saltear al central desde el pivote defensivo, a los centrales se les hacía muy largo saltar».
El rosarino fue más allá en su análisis: «Quedamos descoordinados, ellos siempre eran uno más porque nosotros no podíamos igualar. No tenían la pelota y nos hacían correr porque no podíamos presionar bien».
Messi señaló que el equipo ya anticipaba un partido complicado, teniendo en cuenta los antecedentes del seleccionado africano en el torneo. «Sabíamos que iba a ser un partido muy duro. No por algo este equipo no había perdido con España y Uruguay. Hicimos lo más difícil que fue encontrar el primer gol y pensamos que, a raíz de eso, íbamos a encontrar nuestro juego. Y fue todo lo contrario. Perdimos la pelota, nos metimos atrás, no pudimos presionar bien», afirmó.
Destacó el rol de Lisandro Martínez, quien encontró pases largos al espacio para romper el bloque defensivo rival, una acción que derivó en el primer gol convertido por el propio Messi.
Al cierre, el capitán subrayó la exigencia que impone el formato de eliminación directa y pidió cabeza fría de cara a lo que viene: «Ellos golpearon con sus armas. Sabíamos que iba a ser difícil. Esto es mata a mata y nadie te regala nada. Si bien nosotros prestigiamos a las selecciones por nombres, sabíamos que no iba a ser para nada fácil. Esto es lo que te marca este Mundial en especial. Esto es muy igualado, muy complicado. Todos los partidos van a ser dificilísimos. Hoy hicimos un desgaste muy grande como siempre, jugando bien o jugando mal. Lo importante ahora es descansar, pensar en lo que se viene, sacar cosas positivas. Las hay, porque hicimos cosas buenas. Y corregir las malas, que creo que hoy fueron muchas también».
En términos individuales, Messi fue una de las figuras del partido: abrió el marcador, alcanzó los 20 goles en Copas del Mundo y asistió en los otros dos tantos argentinos.
El próximo partido de la Selección será ante Egipto, que eliminó a Australia en penales, el martes 7 de julio desde las 13 en Atlanta.
Con informacion de Misiones Online.