El presidente Javier Milei firmó el Decreto de Necesidad y Urgencia 571/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, por el que eliminó el Ministerio del Interior y transfirió todas sus competencias a la Jefatura de Gabinete de Ministros.
Con esta reforma a la Ley de Ministerios Nº 22.520, el gabinete nacional quedó compuesto por el jefe de Gabinete y ocho ministerios: Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto; Defensa; Economía; Justicia; Seguridad Nacional; Salud; Capital Humano; y Desregulación y Transformación del Estado.
El decreto se dictó pocos días después de que Diego Santilli asumiera como jefe de Gabinete en reemplazo de Manuel Adorni. En su jura, realizada con presencia de ministros y gobernadores, Santilli había anticipado una etapa de continuidad de las reformas en articulación con las provincias.
Las áreas que pasan a depender de la Jefatura de Gabinete son amplias: relación con las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, vínculo con los municipios, coordinación interjurisdiccional, seguimiento de la relación fiscal entre Nación y las jurisdicciones, régimen electoral, partidos políticos, Registro Nacional de las Personas, zonas de frontera, turismo, ambiente, deporte y ciencia y tecnología.
En los fundamentos del decreto, el Poder Ejecutivo sostuvo que la supresión del ministerio respondía a «razones de gestión» y que las modificaciones eran «impostergables» para el funcionamiento del gobierno.
Para instrumentar el cambio, se crearon dentro de la Jefatura de Gabinete dos nuevos cargos con jerarquía de secretario: un Vicejefe de Gabinete y un Vicejefe de Gabinete del Interior. El Gobierno designó a Guillermo Ignacio Devitt en el primero y a Gustavo Javier Coria en el segundo. Coria se desempeñaba hasta ahora como secretario de Interior del ministerio suprimido.
En paralelo, el decreto creó la Secretaría de Vocería Presidencial —con rango y jerarquía de ministerio— y la Secretaría de Comunicación y Medios, ambas dependientes directamente de la Presidencia de la Nación.
Para Misiones, la reorganización tiene implicancias concretas. Temas sensibles para la provincia —como la relación fiscal con Nación, las zonas de frontera, el turismo, el ambiente y la situación de los municipios— son parte del paquete de atribuciones que ahora concentra la Jefatura de Gabinete. Eso significa que la interlocución institucional en esas materias ya no tendrá un ministerio propio como contraparte, sino que pasará directamente por el despacho de Santilli.
El decreto dispone además que los compromisos asumidos por el Ministerio del Interior quedarán a cargo de la Jefatura de Gabinete, junto con la transferencia de créditos presupuestarios, personal, bienes y unidades organizativas.
No es la primera vez que Interior desaparece del organigrama. En septiembre de 2025 el Gobierno lo había recreado con competencias similares, luego de que distintas normas fueran redistribuyendo funciones entre ministerios y la propia Jefatura de Gabinete. Con este nuevo DNU, el ministerio vuelve a suprimirse.
El decreto entró en vigencia el 2 de julio de 2026 y deberá ser remitido al Congreso para el control establecido por la Ley 26.122, que regula el tratamiento de los decretos de necesidad y urgencia.
Con informacion de Primera Edicion.