El yacón misionero: un tubérculo andino que conquista mercados desde Andrade

En las chacras misioneras crece silenciosamente un cultivo que pocos conocen pero que gana terreno a paso firme: la batata yacón, un tubérculo originario de los Andes peruanos que encontró en la tierra colorada condiciones para desarrollarse.

Carlos Brizuela, productor de El Moringuero en Olegario Víctor Andrade, lleva tres años apostando a este cultivo. Dispone de más de una hectárea plantada y tiene en claro cuál es su objetivo. «Nuestro trabajo tiene que ver con la alimentación sana y la salud. Hace tres años que trabajamos en ello y pensamos que es un producto más, para darle un alto valor agregado, ese es nuestro objetivo», señaló en diálogo con Canal Doce.

Sobre las propiedades del yacón, Brizuela explicó que «al consumir este producto, reduce el azúcar en sangre y comprobamos que reduce el contenido graso del cuerpo. Tiene una serie de componentes que hace trabajar el organismo y es increíble como mejora en muchos aspectos».

El interés no se limita a los consumidores individuales. Según el productor, el negocio tomó otra dimensión este año: «Tenemos gran demanda de este producto. Es una batata de la zona andina -como en Perú- y este año se dio la particularidad de que muchos empresarios quieren apostar al yacón. Hay empresas que producen suplementos y nos solicitan 200 kilos por mes, y se da en suelo misionero».

La clave nutritiva del yacón está en su composición: las raíces contienen inulina, un azúcar no digerible que permite consumirlo con sabor dulce sin que el metabolismo lo asimile. Por eso se lo utiliza en tratamientos vinculados al colesterol y la diabetes, y su uso como prebiótico y edulcorante natural va en aumento.

Desde el punto de vista nutricional, la planta presenta propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, hipoglicemiantes e hipolipidémicas. Su raíz aporta vitaminas B1, B y C, está compuesta mayormente de agua y oligofructanos, y se le atribuye un efecto favorable sobre la flora intestinal.