Las ventas minoristas PyME cerraron el primer semestre con caída del 2,5%, pese al leve repunte de junio

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en junio una suba interanual del 0,9% a valores constantes, aunque en la comparación mensual desestacionalizada anotaron una baja del 1,3%. El balance del primer semestre del año cerró con una retracción acumulada del 2,5%, según el Índice de Ventas Minoristas PyME elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El leve repunte de junio frente al mismo mes del año anterior estuvo impulsado por el cobro del sueldo anual complementario y por el movimiento comercial asociado al Mundial de fútbol. Sin embargo, esos factores puntuales no lograron modificar la tendencia de fondo: los consumidores mantienen una conducta de compra cada vez más selectiva, priorizando bienes esenciales, recurriendo a segundas marcas y aprovechando promociones bancarias o con billeteras virtuales.

De los siete rubros relevados, cuatro mostraron desempeño interanual positivo. Los mayores avances correspondieron a Perfumería (+9,5%) y Farmacia (+5,4%), seguidos por Alimentos y bebidas (+2,9%) y Textil e indumentaria (+1,9%). En cambio, cayeron Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-3,1%), Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (-2%) y Calzado y marroquinería (-1%).

En Alimentos y bebidas, la mejora estuvo ligada al aguinaldo y al Mundial, con mayor movimiento en bebidas, snacks y panificados, aunque CAME señaló que los consumidores mantuvieron compras fraccionadas y orientadas a lo esencial. En Farmacia, el crecimiento respondió principalmente al aumento estacional de enfermedades respiratorias, pero el informe advirtió que la falta de margen en medios electrónicos de pago llegó a interrumpir algunos tratamientos cuando los clientes no pudieron pagar al contado.

En Textil e indumentaria, las bajas temperaturas impulsaron la venta de ropa de abrigo y la demanda de artículos deportivos vinculados a la Selección nacional compensó parcialmente la menor actividad en indumentaria formal e infantil. Al mismo tiempo, los comercios del rubro reportaron pérdida de competitividad frente a importaciones de origen asiático y a canales informales en plataformas digitales.

Los rubros ligados a bienes durables o compras postergables siguieron en terreno negativo. En Bazar y muebles, el aguinaldo no reactivó la demanda: los consumidores orientaron esos ingresos hacia gastos esenciales o regalos de menor valor, y la falta de margen en tarjetas de crédito limitó la concreción de ventas. En Ferretería y materiales de construcción, la paralización de obras nuevas redujo la actividad a reparaciones domiciliarias de urgencia, y las condiciones invernales afectaron el tráfico en los locales.

El relevamiento también capturó el estado de ánimo del sector empresario. El 50,1% de los comercios indicó que su situación económica se mantuvo estable respecto del año anterior, mientras que el 43,1% la describió como peor. De cara a los próximos meses, el 52,3% espera que el escenario se mantenga igual, el 37,7% proyecta una mejora y el 10% anticipa un deterioro.

El dato más elocuente surge de las decisiones de inversión: el 59,3% de los comercios consideró que el contexto actual es adverso para invertir o inyectar capital, frente a apenas un 12,2% que lo evaluó como propicio y un 28,5% que prefirió no definirse.

El diagnóstico de CAME concluye que junio ofreció un respiro acotado a algunos rubros, pero que el balance semestral sigue en rojo y el comercio PyME continúa operando con márgenes estrechos, presión de costos y baja previsibilidad.

Con informacion de Primera Edicion.