El Gobierno nacional atraviesa una reconfiguración interna que ubica a Karina Milei como la figura dominante en la toma de decisiones políticas. El esquema, que se formalizó con la salida de Manuel Adorni y la incorporación de Diego Santilli, apunta a construir una estrategia electoral que incluya acuerdos con las provincias y reformas en el sistema político.
Santilli, quien se reunió con el Presidente en la Quinta de Olivos el domingo pasado, tiene una tarea clara: no supervisar la gestión de los ministerios, sino impulsar en el Congreso las reformas estructurales que Milei considera prioritarias. La principal es la eliminación o suspensión de las PASO, objetivo por el cual el oficialismo estaría dispuesto a resignar otros puntos del proyecto.
El 14 de abril se dio una señal concreta de este nuevo enfoque. Karina Milei presidió una reunión en la Casa Rosada junto a Santilli y Lule Menem, con la participación de los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Alfredo Cornejo (Mendoza). En ese encuentro se renovó la confianza entre las partes y se habría comunicado al gobernador mendocino que el Gobierno estaba dispuesto a reducir el perfil de Luis Petri como candidato para facilitar el vínculo.
En la Casa Rosada se habla desde hace semanas de la necesidad de establecer alianzas electorales con cerca de diez provincias. Esto no significaría en todos los casos competir bajo un mismo frente, sino fijar reglas: en algunos distritos, el candidato de La Libertad Avanza podría participar pero sin respaldo activo desde la sede central.
El discurso que Milei pronunciará en la Casa Histórica de Tucumán a la medianoche del 9 de julio es visto como una posible oportunidad para enviar señales conciliadoras a los gobernadores. Sin embargo, una fuente cercana a la mesa política reconoció que el campo gravitatorio del Presidente tiende a volver a la confrontación como forma de distinción política.
La disposición al diálogo de los gobernadores tiene un trasfondo económico. Un informe de la consultora IARAF reveló que la recaudación tributaria nacional que queda en manos del Gobierno Nacional cayó 6,4% en términos reales interanuales durante el primer semestre de 2026, mientras que la porción que va a las provincias bajó un 3%. Ese deterioro se siente en las gestiones locales. El caso más visible es el de Santa Cruz, cuyo gobernador Claudio Vidal lleva un mes de conflicto policial por paritarias sin resolver. En la Casa Rosada existe preocupación de que la situación se replique en otros distritos.
Un gobernador aliado al Gobierno sintetizó el nuevo clima con una frase directa: «No tienen margen para seguir apuntando con el dedo. Nos necesitan y también nosotros a ellos. En ese sentido, con el Colo se siente que tenemos escucha activa nuevamente».
Al interior del espacio oficialista, la dinámica también cambió. El karinismo, que ya había colonizado la Jefatura de Gabinete tras las elecciones del año pasado, avanzó ahora sobre el Senado. Lule Menem y Santilli buscan controlar la negociación con las bancadas opositoras y el bloque propio, lo que afecta directamente a Patricia Bullrich. Ella había asumido esa responsabilidad desde que tomó su banca en diciembre. Una fuente de alto rango justificó la intervención: «Tiene un esquema de realizar política que es muy cerrado. No sabés qué negocia y cómo lo hace». Desde el entorno de Bullrich se defiende su gestión y se señala que los votos para las reformas más difíciles se lograron por su trabajo.
Las tensiones internas son constantes. Un legislador nacional, molesto con la dinámica del espacio, resumió el clima con dureza: «Acá solo triunfa el que es extremadamente consistente en chupar las medias y en dejar todo lo demás de lado». Al mismo legislador lo criticaron puertas adentro porque había publicado en X un saludo de cumpleaños a Bullrich. En otra situación similar, varios diputados fueron cuestionados en una reunión de bloque por haber asistido a un foro liberal en Santa Cruz sin informarlo previamente.
Entre los testimonios que circulan en el espacio, se recuerda una advertencia que Victoria Villarruel le habría hecho a una figura del Gobierno en una reunión privada: «Te aconsejo que te empieces a llevar bien conmigo y con la oposición, porque en cualquier momento te van a sacar afuera».
En el plano financiero, los mercados mantienen el foco en la capacidad del Gobierno para sostener la estabilidad cambiaria de cara a las elecciones. Según la consultora 1816, entre lo que resta de 2026 y todo 2027 la Argentina deberá afrontar pagos en moneda extranjera por USD 30.700 millones. De ese total, tendría disponibles USD 13.100 millones, con lo que aún restaría cubrir USD 17.600 millones hasta diciembre de 2027. El ministro de Economía, Luis Caputo, anunciará en las próximas horas el esquema financiero para hacer frente a esos compromisos. En el entorno presidencial no descartan que la presentación permita llevar el riesgo país por debajo de los 400 puntos básicos.
Con informacion de Misiones Online.