Gustavo Alfaro no guardó silencio tras la eliminación de Paraguay en los octavos de final del Mundial 2026. El técnico argentino, de 63 años, dirigió duras palabras hacia Kylian Mbappé y hacia la actitud general de Francia luego de la caída 1-0 ante los europeos en Filadelfia, en un partido definido por un penal convertido por el propio Mbappé.
El detonante fue un episodio al final del encuentro: el arquero paraguayo Orlando Gill extendió la mano para saludar a Mbappé y el delantero francés lo ignoró. Alfaro no pasó por alto el gesto. «Les dije a los chicos que ellos pelean por el Balón de Oro; nosotros peleamos por el sustento diario. Si Mbappé tuvo esa postura, la nuestra fue una postura de dignidad. Defendemos lo que creemos que es nuestro», afirmó el entrenador en conferencia de prensa.
Y profundizó en la comparación: «A nosotros nos costó 16 años volver a jugar un Mundial. Él fue campeón del mundo en el primer Mundial que participó, en el segundo llegó a la final y ahora pelea por ser el máximo goleador. Está en esa pelea. Nuestra pelea es una pelea de humildad y sencillez. Ahí es donde ves las diferencias».
Alfaro también habló del origen humilde de sus jugadores como parte de su identidad. «Las vidas de los chicos nuestros fueron cruzadas por cosas muy difíciles. Hay chicos que no conocieron a sus padres, que tuvieron que pelear con situaciones de enfermedad en la familia. Nosotros venimos de esos lugares, no renegamos, nos sentimos muy orgullosos. Nosotros le hicimos frente con lo que teníamos en los bolsillos», señaló.
Sobre el desarrollo del partido, el técnico fue directo: sostuvo que Francia no pudo imponerse desde el juego y que el único gol llegó gracias a un penal señalado por el VAR. «Hoy, si no era por ese penal, no nos marcaban la diferencia, por eso festejaron como festejaron y se abrazaron cuando terminó. Terminaron haciendo tiempo porque saben lo que les costó», sentenció.
Aun así, reconoció la derrota con altura. «Adentro de la cancha dejamos la piel, afuera aceptamos la derrota. Lo saludé a Deschamps y le deseé lo mejor en la Copa del Mundo porque una vez que termina el partido, termina. Como les dije a los jugadores, si uno quiere ganar, lo primero que tiene que hacer es aprender a perder. Y nosotros sabemos perder, sabemos perder con grandeza».
Alfaro destacó el nivel mostrado por el arquero Orlando Gill y el mediocampista Galarza durante el torneo. «No tengo ninguna duda de que jugadores que me pusieron en duda en su momento, como los casos de Gill o de Galarza, se han ganado el derecho de una transferencia porque estuvieron a la altura de la Copa del Mundo», afirmó.
La gran incógnita al cierre de la conferencia fue su continuidad al frente del seleccionado. El presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Robert Harrison, le expresó en el vestuario su deseo de seguir trabajando juntos, pero Alfaro no cerró el capítulo. «Hoy tengo heridas abiertas, hoy estoy sangrando. Entonces, hoy lo que menos puedo hacer es razonar con equilibrio. Yo creo que necesita Paraguay, que baje la espuma para que decante lo que tenga que decantar. No sé lo que voy a hacer de mi vida profesional. No hay un lugar más cómodo en mi vida que Paraguay», concluyó.
Paraguay se despide del Mundial tras una actuación que incluyó una victoria resonante ante Alemania en la fase de grupos. Francia, en tanto, avanzará a los cuartos de final y el jueves enfrentará a Marruecos en Boston desde las 17:00 (hora argentina).
Con informacion de Misiones Online.