Trump y Netanyahu se reúnen en Washington mientras las negociaciones con Irán enfrentan un punto muerto

Donald Trump recibirá a Benjamín Netanyahu en Washington a mediados de julio, en una cumbre que llega en un momento crítico para la política exterior estadounidense en Medio Oriente. La visita se produce mientras las negociaciones con Irán, basadas en un Memorando de Entendimiento (MOU), pierden impulso.

El vínculo entre ambos líderes atravesó meses de turbulencias. En febrero, Netanyahu presentó en la Casa Blanca un plan de cuatro ejes orientado a atacar a Irán. Trump lo respaldó, y el 28 de febrero se inició la ofensiva contra el régimen iraní. Ese mismo día, un misil israelí mató al líder religioso Alí Khamenei, cuyo funeral se realiza estos días en Teherán.

El plan israelí, sin embargo, no logró sus objetivos centrales: ni desmanteló el programa nuclear iraní ni derrocó al régimen. Ante ese resultado, la Casa Blanca abrió canales secretos de negociación. El vicepresidente JD Vance tomó la conducción de esa iniciativa, junto al enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner.

Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria iraní y Mojtaba Khamenei —quien reemplazó a su padre como líder religioso— tomaron el control del estrecho de Ormuz, ruta clave para el suministro de petróleo a Europa, India y China. El bloqueo impactó en el precio del combustible en Estados Unidos y alimentó la inflación, una señal de alarma para Trump a pocos meses de las elecciones de medio término.

En ese contexto, el trío Vance-Witkoff-Kushner finalizó la redacción del MOU que Trump firmó hace 18 días en el Palacio de Versalles. La firma tensó al máximo la relación con Netanyahu, que ya venía deteriorada tras un conflictivo llamado telefónico entre Washington y Jerusalén.

Pero las negociaciones con Teherán no avanzaron. A pesar de que Trump levantó sanciones sobre el petróleo iraní y prometió un fondo de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción del país, Irán mantuvo sus condiciones: control de Ormuz, rechazo a las inspecciones nucleares de la ONU, exigencia de que Israel se retire del Líbano y continuidad en la fabricación de misiles balísticos.

Hubo una sola ronda de negociaciones en Doha, auspiciada por Pakistán y Qatar, que no arrojó resultados. La delegación iraní ni siquiera aceptó conversar directamente con Witkoff y Kushner. Ambas partes acordaron pausar las conversaciones hasta que concluyan los funerales de Khamenei, programados para el 9 de julio.

Ante este escenario, Trump convocó a sus principales asesores —Marco Rubio, Pete Hegseth, Vance, Witkoff y Kushner— para evaluar opciones militares. Al mismo tiempo, recompuso el vínculo con Netanyahu y declaró que las negociaciones con Irán «prosperan», dejando abierta esa vía ante un eventual cambio de posición del régimen chiíta.

El MOU establece una ventana de 60 días para las negociaciones. Netanyahu llegaría a Washington cuando se cumplan 30 días de ese plazo. Su presencia en el Salón Oval será leída como una señal política sobre el futuro de las conversaciones con Teherán. En su última visita a Washington, el premier israelí había propuesto una ofensiva total contra Irán, y según el artículo, no se espera que su postura haya cambiado.

Con informacion de Misiones Online.