Sergio y Doris Stang, de Puerto Rico, Misiones, llevan años buscando alternativas para mejorar la calidad de vida de su hija Isabella, de 9 años, a quien le diagnosticaron parálisis cerebral cuando tenía siete meses. Ahora tienen un objetivo concreto: reunir 75 millones de pesos para llevarla a la clínica Neurocytonix, en Monterrey, México, donde la espera un tratamiento experimental que, según explicó el padre, solo registra resultados positivos o neutros, sin casos negativos reportados.
Isabella nació a las 32 semanas de gestación y tuvo un desarrollo aparentemente normal hasta los siete meses, cuando una resonancia magnética reveló el diagnóstico. Desde entonces, la familia recorrió consultas con neurólogos y sostuvo terapias convencionales. Sergio contó que su hija se lleva bien con los terapeutas y que ella misma reclama cuando no puede asistir a las sesiones.
El camino hacia el tratamiento en México comenzó hace dos años, a partir de una película: Los Dos Hemisferios de Lucca, basada en hechos reales. Esa historia llevó a la familia a investigar y a contactarse con quienes realizan la terapia, que originalmente se aplicaba solo en la India y ahora también está disponible en México.
«Yo no quiero ver a mi hija así», dijo Doris, según relató Sergio durante una entrevista en el programa Primer Día, del stream de Misiones Online y Radio Libertad. Esa frase resume el motor de la campaña solidaria que la familia puso en marcha.
El tratamiento consiste en sesiones de una hora diaria durante 28 días en una máquina similar a un tomógrafo, con dos días previos y dos días posteriores dedicados a estudios médicos. Viajarán toda la familia: los padres, Isabella y su hermana Sofía.
«El objetivo es lograr que ella camine y también tratar de eliminar ese retraso madurativo», precisó Sergio. El padre señaló que, según los casos que pudo conocer, el tratamiento ayudó a algunos niños principalmente en lo físico y a otros en lo intelectual.
Los 75 millones de pesos que buscan recaudar cubren el costo del tratamiento, el traslado y el hospedaje. Solo la estadía, según indicó Sergio, ronda los 5 millones de pesos. «Tiene un costo importante», reconoció.
Isabella ya fue evaluada y aprobada para recibir el tratamiento. La fecha del viaje quedará definida una vez que la familia complete la recaudación: con los fondos disponibles, pueden reservar turno con dos meses de anticipación. «Por la clínica y especialmente por Isabella, no es lo mismo tratar de normalizarla hoy con 9 años que cuando tenga 14 o 20», subrayó el padre.
La campaña, que lleva el nombre «Juntos por Isabella», fue organizada con la ayuda de un primo de Sergio y su esposa, quienes diseñaron los materiales de difusión y la página web. Quienes quieran colaborar pueden hacerlo ingresando a https://juntos-por-isabela.com.ar/
Con informacion de Misiones Online.