Franco Colapinto terminó noveno en el Gran Premio de Gran Bretaña y sumó dos puntos para Alpine, pero la actuación tuvo un condimento insólito que el propio piloto contó al terminar la carrera: durante el tramo final de la competencia condujo con un ojo tapado.
El problema fue ocasionado por la capucha ignífuga que se usa debajo del casco. Según explicó Colapinto, la prenda se corrió de lugar y parte de su cabello quedó cubriéndole un ojo, justo cuando todavía restaban varias vueltas para la bandera a cuadros.
«En las últimas 20 vueltas no veía nada. No sé qué pasó con la capucha y tenía un ojo tapado. En las curvas rápidas se me complicaba un poco», describió el argentino.
Lejos de dramatizar el episodio, Colapinto lo cerró con humor: «Me tengo que acomodar un poquito más la peluca».
A pesar del contratiempo, logró sostener el ritmo en Silverstone y completó una de sus mejores actuaciones de la temporada. Había largado desde el 19° lugar de la grilla y fue escalando posiciones a lo largo de la carrera hasta meterse en el top ten y llevarse los dos puntos del noveno puesto.
Con informacion de Misiones Online.