El intendente de Eldorado vinculó el cierre de Dass con la apertura importadora y reclamó políticas para las economías regionales

El cierre de la fábrica Dass en Eldorado puso nuevamente en el centro del debate la situación de las economías regionales frente a la apertura de importaciones. El intendente Rodrigo «Pipo» Durán salió a hablar públicamente sobre el tema y dejó en claro que su mayor preocupación no es el impacto en la recaudación municipal, sino las familias que perderán su fuente de ingresos.

En declaraciones a la FM 89.3 Santa María de las Misiones, Durán contó que el lunes se reunió con el gerente de Dass y con representantes del gremio para obtener precisiones sobre el futuro de la planta y de los trabajadores. También comunicó que habló con José Franco y con la ministra de Trabajo de Misiones, Silvana Giménez, para explorar posibles intervenciones desde el municipio y la provincia.

Sin embargo, el jefe comunal remarcó que el origen del problema es de orden nacional. Según explicó, la apertura de importaciones y la caída en los pedidos de las principales marcas para las que producía Dass determinaron el cierre. Nike y Adidas, los grandes compradores de la planta, dejaron de demandar producción local, lo que hizo que ya no resultara conveniente fabricar calzado en Eldorado cuando puede importarse terminado desde Brasil.

Durán señaló que la empresa venía sosteniendo la actividad pese a registrar números negativos, y que desde la compañía le transmitieron su arraigo con la ciudad y sensibilidad hacia sus trabajadores. Pero también le dejaron claro que se trata de una decisión empresarial ante la falta de pedidos y la producción a pérdida. «Al no tener pedidos, no tienen manera de trabajar. Esa es la realidad», resumió el intendente.

Dado que no existe en la zona otra fábrica de calzado capaz de absorber a todos los empleados afectados, el municipio comenzó a contactar a empresarios locales que habitualmente incorporan personal. Durán pidió al referente gremial Gustavo Melgarejo el listado de operarios afectados para acercarlo a empresas y comercios que puedan necesitar personal en el futuro.

El intendente reconoció que el margen de acción es limitado. Los trabajadores cobrarán la indemnización correspondiente y podrán acceder al subsidio de desempleo por seis meses, pero subrayó que eso no reemplaza un empleo estable, sobre todo para quienes tienen familia a cargo. También mencionó que entre ocho y diez personas podrían continuar vinculadas a la empresa en Brasil, aunque el desafío central será contener a la gran mayoría que permanecerá en Eldorado.

Más allá del caso Dass, Durán amplió el diagnóstico hacia otros sectores. Mencionó las dificultades de los aserraderos en la zona, y también la situación de la yerba mate y el tabaco. En ese marco, cuestionó que las políticas nacionales parezcan favorecer con mayor claridad a determinados sectores mientras las economías regionales quedan sin herramientas para sostener la actividad.

«Argentinos de primera somos todos», planteó el intendente, y remarcó que no solo deben considerarse estratégicos quienes producen minería o ganadería. Sostuvo que las medidas del Gobierno nacional deberían ser buenas para todo el país por igual, ya sea para quienes viven en Eldorado, Iguazú, La Quiaca o Ushuaia.

Sobre el efecto en la recaudación municipal, Durán lo relativizó y señaló que Dass contaba con distintos beneficios impositivos. Para el intendente, lo tributario se puede reemplazar, pero un puesto de trabajo no tiene el mismo reemplazo. Por eso insistió en que la prioridad del municipio es acompañar a los trabajadores durante la transición y difundir oportunidades laborales a medida que aparezcan.

Con informacion de Primera Edicion.